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Avis Cana

Avis Cana:”Una nueva visión del universo nos transformará!


Ondas gravitacionales

Avis Cana. “Es como que la humanidad haya descubierto un sexto sentido para percibir el universo. Ahora podremos “ver” cosas ocultas a nuestra percepción del universo. Se ha abierto una “ventana”,que ” puede tener mayor intensidad” que todo el universo.  Una nueva visión del universo nos transformará definitivamente. Es como que la humanidad haya logrado abrir un chacra que le dará otra visión de si misma y de lo que le rodea.

Aquí viene un serio problema ontológico: ¿Podrá la humanidad mantener manejable, tanta información que nos inunda en este siglo? ¿Estamos preparados para atisbar las causas y efectos en el universo cuando entre nosotros nos seguimos destruyendo, así como seguimos implacables alterando el equilibrio en nuestro propio planeta?

Ver el sitio LIGO:
http://diari.uib.es/digitalAssets/364/364185_nota-final-es.pdf

Con Avis Cana: el caso de Petra Laszló, periodista húngara agresora de inmigrantes


Petra laszloNoticia en: http://www.prensa.com/mundo/CamarografA-perdon-golpear-refugiados-sirios_0_4298570236.html

YO: Mirá, amigó! Al fin, parece ya ha pedido perdón la periodista húngara que pateó y lanzó al suelo a niños inmigrantes. Ella se explica diciendo: “Tuve miedo cuando los refugiados avanzaron hacia mí, y entonces algo se desató en mi interior”.

Avis Cana: Ya veo. Y lo que ella dice es la explicación más sencilla de cómo y dónde surge la violencia y la intolerancia: Su fuente son la ignorancia y  la ausencia y represión interna del altruismo. Ese “algo” no brotó de la nada. Venía incubándose. La intolerancia y el altruismo son mutuamente excluyentes.

La intolerancia, que es la manifestación “tierna”, “inofensiva”, de la violencia, su estado embrionario, dormita en el interior, creciendo lentamente. Se alimenta de estereotipos, prejuicios, rumores, mitos alrededor del tema. Va creciendo poco a poco, como una enredadera asfixiante o serpiente imperceptible para el mismo sujeto y para los demás. Discurre mansa y silenciosamente, milimétricamente. Y lleva el veneno, poco a poco, a su máxima concentración.

Hay un disparador: el miedo. Y sale ese resorte altamente destructor, hacia afuera.

Thor luchando contra la serpiente Midgard. Henry Fuseli, 1788
Thor luchando contra la serpiente Midgard. Henry Fuseli, 1788

El símil de la serpiente es universal para explicar este fenómeno. Este animal sale al campo con miedo, lista a agredir a la menor señal. Y no sale si no se siente recargada de veneno. Si por mala suerte te encontrás con ella y la pisás, estás muerto. Si le preguntamos por qué te picó, contestará lo mismo: ”Tuve miedo y entonces algo se desató en mi interior”.

Si no luchas contra tu ignorancia, si no impides que la intolerancia crezca en tu interior, si te intoxicas de esa manera, alimentarás a una serpiente que tarde o temprano saldrá de ti a destruir a otros. El miedo será tu excusa. Y ése es el veneno que escupe la serpiente.

Avis Cana: La diferencia entre hacer el sexo y hacer el amor


http://www.pintoreslatinoamericanos.com/2012/11/pintores-colombianos-franklin-ramos.html
http://www.pintoreslatinoamericanos.com/2012/11/pintores-colombianos-franklin-ramos.html

” La diferencia entre hacer el sexo y hacer el amor es abismal.

En la primera, cada quien busca su propia y exclusiva satisfacción a costa de la negación del otro. Se afirma uno a costa de negar al otro. Es lo que sucede en la prostitución, donde el comprador de la satisfacción anula el derecho a la satisfacción de la parte vendedora. Aquel  compra un producto, que no es incluso, propiamente, el sexo, sino su afirmación como sujeto mediante la dominación y subordinación del otro. Le compra su libertad, su libre albedrío, enajenando su derecho a disponer por su voluntad, de su propio cuerpo.

En la segunda, cada quien busca como brindarle satisfacción al otro antes que a sí mismo. Es una auto negación que genera la afirmación de ambos, cuando hay correspondencia.

En un acto sexual, uno de los participantes puede estar haciendo sexo y el otro, haciendo el amor. Allí puede haber equilibrio pues el dominio de uno coincide con el avasallamiento del otro. Pero ese equilibrio depende, irónicamente, de ese desequilibrio. Ambos pueden retroceder a hacer el sexo simplemente, o a avanzar a hacer el amor.

O ambos pueden estar haciendo sexo, intercambiando sus propias satisfacciones simplemente. Allí hay equilibrio al igual que en una mesa de póquer: los jugadores buscan ganar pero van a tener que asumir el riesgo y el costo de perder. Y sienten placer en tomar esos riesgos.

La parte orgónica es cuando ambos hacen el amor. Allí todo es perfecto”.

Dijo Avis Cana.

El regalo de Avis Cana


Pues Avis Cana no da regalos como por ejemplo, cuando uno cumple años. Así que no es sorpresa cuando se acerca y no felicita. Alguien le dice:¿ y tus felicitaciones a Carlos? Y sonríe y se hace el loco, pero no, pareciera que se hace el loco y como cambiando la plática dice: “Hoy escuché a esa dama, la señora Miriam Hebe,  en una entrevista de septiembre 2013  y allí dijo algo que me puso pensativo… Dijo que siendo joven se estableció un propósito de vida:Ser feliz... (Minuto 8 del vínculo).Y aunque suena sencillo, es en realidad profundo.   Porque si fijamos como propósito de nuestras vidas el obtener cosas, tener salud, dinero, amor, al decir de ese gran sicólogo, el Buda,  siempre van a haber fallas, falencias, déficits, en algunas. Tarde o temprano terminaremos descubriendo, realmente que el tener, poseer, acaparar, acumular algo de esas cosas, no es suficiente. Siempre deseamos más de cualquier cosa: más dinero…más salud…más amor…más reconocimientos…Cuando no tenemos ese más, ya no podemos ser felices. Eso no quiere decir resignarnos por lo poco o por el nada. Pero hay que estar conscientes, eso es difícil, que tener, poseer, no da la felicidad humana que anhelamos. En cambio, si cada quien aprendiese a ser feliz, sin que eso dependa de determinado nivel de salud, cosas, dinero, amor, amistad, etc., aunque  esos niveles de posesión no fuesen los que quisiéramos, eso en realidad, es el verdadero sentido de estar vivos.

Y hacer felices a las personas que podamos amar o apreciar,  es una forma también de ser feliz. Ser felices solo por el hecho de estar aquí y ahora, porque todo eso será efímero; ése es el arte. Y nunca antes has decidido ser feliz, verdad, ¿Carlos? En este año nuevo que celebras hoy, Carlos, establece el ser feliz como el único propósito de tu vida. Y agradece a esa persona, a la dama Miriam Hebe, por recordártelo. Y toma por tarea, el recordárselo a otros y otras”. Y Avis Cana se acercó y  me dio un cálido abrazo y en seguida, hizo lo mismo con los demás; “Todos estamos cada día, de cumpleaños”, dijo. Así regala Avis Cana.

Avis Cana: la violencia


MadejaPreocupado, sentado en las gradas de la Iglesia de la Recolección en León, rumbo a buscar un desayuno en el Mercado Municipal, Avis Cana acaba de decirnos:

-Al parecer, el demonio de la violencia se ha logrado desatar y anda volando raudo, haciendo su labor por el mundo.

Cuídate de él y ojalá no te conviertas ni en víctima, ni en victimario.

(…)

De todas formas, no tienes ninguna otra opción.

(Mirando a un indigente recoger sus pedazos de cartón que le sirven de casa y de cama…)

– Bien,  sí, hay una opción, que es buscar como atarlo, al menos, de nuevo.

(…)

Pero apenas tienes un hilo, me dirás. No importa, úsalo contra él. Es tu pequeña parte.

(…)

Tienes la esperanza que otros ocupen sus pequeños hilos, en su vida cotidiana, y se vaya formando una poderosa madeja, capaz hasta de jalar montañas.

Sólo hazlo.

Conversaciones con Avis Cana


Avis Cana Montelimar

 

En esas rocas de la playa de  N., estábamos sentados, pero luego Avis Cana se retiró  un rato del pequeño grupo. Estaba contemplando el mar y luego se acercó. Sabiendo que algo traía de esos instantes, le preguntamos: “¿Y?”

– Nada- dijo-sólo  apreciando la inmortalidad del cangrejo, viendo cómo se desplaza en esas rocas, jugando con las mareas. Y divisando aquel faro al fondo, solitario frente al mar. Como lo estoy yo y están ustedes.

Estaba pensando-dijo,  y todos ya pusimos atención- en ese relato sobre Hunahpú e Ixbalanqué, dioses gemelos mayas. Hay algunas mitologías que hablan de dioses gemelos.

Y si el Universo fuese obra de dioses gemelos, el Dios A y el Dios B, como en el juego de la pelota, uno gana y otro pierde, vuelven a jugar y otro gana y el otro pierde, y así….para no aburrirse en esa soledad eterna. Y nosotros somos las fichas que ellos juegan, para llevar un puntaje; el que tiene más fichas al final, gana. Como los que están en prisión, que juegan y juegan y juegan.

No hay allí ni bien ni mal, solo el juego de los dioses gemelos. Nosotros, nos movemos de un lado al otro, movidos por las fuerzas del Dios A o del Dios B, según. Y en nuestros movimientos, algunos dicen: “Fuerzas poderosas nos mueven, las del Bien y las del Mal”. Y en seguida añaden: “Nuestro Dios A es todopoderoso y lucha contra el Dios B, que nos quiere destruir. No debemos seguir las voces del Dios B”. Y una parte de nosotros, nos organizamos y al frente se ponen algunos especialistas que dicen conocer al Dios A y que dicen hablar  con él y por lo tanto, son sus voceros. Ellos nos dicen qué hay que hacer en el juego, para que A gane sobre el perverso Dios B.

Pero todo juego llega a su final y a veces gana A, a veces B, de eso se trata, que no se sabe quién va a terminar ganando. Pero en realidad no importa, pues el juego vuelve a empezar.

Y en el nuevo juego, puede ir ganando B y perdiendo A. Y en ese caso, sucede que nosotros, nos movemos de un lado al otro, movidos por las fuerzas del Dios B o del Dios A, según. Y en nuestros movimientos, algunos dicen: “Fuerzas poderosas nos mueven, las del Bien y las del Mal”.

Y en seguida añaden: “Nuestro Dios B es todopoderoso y lucha contra el Dios A, que nos quiere destruir. No debemos seguir las voces del Dios A”. Y una parte de nosotros, nos organizamos y al frente se ponen algunos especialistas que dicen conocer al Dios B y que dicen hablar  con él y por lo tanto, son sus voceros. Ellos nos dicen qué hay que hacer en el juego, para que B gane sobre el perverso Dios A.

Y así, como esos en la prisión, jugando una y otra vez. Y nosotros teorizando sobre las fuerzas poderosas que nos mueven. Pero bueno, no hay que olvidar que hay algunos de nosotros que decimos: “No hay tales de Dios A o Dios B, ¡patrañas!; somos autosuficientes y gozamos de libre albedrío; somos obra del caos y del desorden, no hay fuerzas para allá o para acá, todo es un soberano desorden”.

¿Qué podemos decir ante todas estas posibilidades? Creo que nada. Todas las teorías son posibles, todas las teorías resultan ciertas, de alguna manera. Algunos dicen que hemos perdido la visión del tercer ojo, que es el que nos permitiría conocer y entender todo este universo en el que vagamos como bola de billar disparada de ningún lado a ningún lado.

Hasta aquí calló Avis Cana y vino un burumbumbum de opiniones, preguntas, disertaciones sobre todas las posibilidades existenciales, que nos llevaron más de tres horas de hambre, porque nadie se acordó de la hora de la cena. Nos retiramos entonces, a buscar que comer.

Y allá, en el horizonte, tan lejano como ya oscuro, estaba, brillante y altivo, un cíclope escudriñando hacia la profundidad del mar, con su único ojo.


Dijo Avis Cana:

Nosotros, como individuos, cuyo concepto de por sí ya es una alienación, un problema perceptivo,  precisamente, no nos hemos percatado que somos unas pretenciosas células con un desatado poder de imaginación, que no nos permite ver que somos parte de un tejido, que nacemos, vivimos y morimos dentro de un tejido y que este tejido, en última instancia, es nuestra razón de ser, por mas que creamos que tenemos vida individual, voluntad propia, albedrío individualista. 

Somos tejido, aunque seamos células y ese tejido es el que nos genera, nos procrea, nos liquida, transcendiéndonos a nosotros mismos. Perecemos como células, para que el tejido permanezca en su presencia. Como dijo Octavio Paz. Todo es presencia,todos los siglos son este presente”…

Avis Cana: no basta un nuevo modelo económico


Dijo Avis Cana:

Imagen en:http://www.taringa.net/posts/imagenes/16072462/La-normalidad-en-el-sistema-capitalista.html

“En realidad, Carlos, no creo estar de acuerdo en eso que dices sobre la necesidad de los nuevos modelos económicos y políticos sea en Cuba, Venezuela, España o Estados Unidos, etc., mientras no se hable de un aspecto fundamental: el modelo de consumo.

El Presidente Mujica del pequeño Uruguay, se acerca un poco a este tema (Min. 7:50 en el video) como cuando dijo: “En mi país hay 3 millones de habitantes, pero tenemos 13 millones de vacas de las mejores del mundo; unos 8-10 millones de ovejas, estupendas, mi país es exportador de comida, de lácteos, de carne …y mis compañeros trabajadores van por la reinvindicación de 6 horas de trabajo…pero lo que hacen ahora es tomar dos turnos…trabajan 12 horas,¡mas que antes! ¿Por qué?- Porque tienen que pagar las cuotas de todo lo que compran y van de paga cuotas, paga cuotas y cuando percatan, ya están viejos y reumáticos-como yo-y se les fue la vida. Y uno se hace esta pregunta: ¿Ése el  destino de la vida humana?”.

Este consumo alienante del que habla el Presidente Mujica, puede llegar a niveles realmente irracionales, si no halla freno. ¿Te imaginas a un Cardenal, uno de esos vicarios de Cristo en la tierra, como el obispo alemán Franz-Peter Tebartz-van Elst,  que gastó 31 millones de euros en la remodelación de su residencia privada? Que la bañera le costó 15 mil euros? Y tranquilamente se dice que el presupuesto original de su casa ¡era de 5 millones de euros! ¿Quién es este representante de Cristo que necesita una casa de 5..bueno, él  corrigió luego, que necesita una casa de 31 millones de euros? Hay que decir que el Papa Francisco lo ha suspendido en sus funciones, al menos.

Se dice a veces que somos esclavos del mercado y el mercado llega a ser un enemigo político en muchos esquemas. Pero… ¿Quién esclaviza a quién? ¿Quién es el mercado, dónde está ese mercado?

¡El mercado es la suma social, sinergizada, de todas nuestras expectativas, deseos, compulsiones, necesidades objetivas, subjetivas y arbitrarias, necesidades síquicas, de egos, intereses, frustraciones, etc.¡El mercado somos nosotros, es nuestra colmena, donde estamos zumbando interminablemente nuestras alas de consumo! Somos en el consumo como esos polluelos recién nacidos, voraces, chillantes, exigentes e insaciables.

En realidad, opino que debemos hacer un alto, como humanidad, para luego de valorar nuestros modelos económicos, enfocarnos a nuestros modelos de consumo, el origen del mercado, el cuerpo que mueve esa “mano invisible” que nos maneja nuestras vidas, nuestros estilos, nuestra cultura de consumo, que no es mas que el ente social que nosotros mismos hemos creado, para dejarnos esclavizar por él.

Necesitamos, mas que modelos económicos y políticos, un modelo de vida y felicidad, para hacer nuestra estancia en este planeta, una experiencia balanceada, intensamente aprovechada, intensamente humana”.

Eso dijo Avis Cana.

 

 

Lamento de Avis Cana


En las escaleras de la Catedral de la ciudad de León, Nicaragua.

Dijo:

Los grandes poderes se concentran en unos pocos individuos. Las religiones tienen santos, papas, dalai lamas, gurús. Los poderes económicos tienen a los Carlos Slim, Bill Gates, Mark Zuckerberg. Los anti sistemas tienen a sus chés y sus fideles. Siempre estamos necesitando guías, redentores, conferencistas, expertos que nos expliquen y nos lleven de la mano. Queremos descubrir de todo y nos olvidamos del enorme mundo, el infinito universo que llevamos dentro. Somos neófitos de nosotros mismos: en realidad, ¿quiénes somos, qué queremos, cómo pensamos, cuáles son nuestros principios?…desconocemos esas respuestas. Por eso acudimos a ver si el otro nos da una respuesta. Y lo cierto es que tampoco las tiene: ¿Puede un ciego guiar a otro ciego? ¿Un sordo ayudar a escuchar a otro sordo? ¿Un mudo enseñar a decir discursos a otro mudo?

Y lo triste es que nos conformamos con sus explicaciones, nos maravillamos que tengan respuesta para todo y hasta nos hacemos firmes militantes de esas explicaciones, sin darnos cuenta que al acudir a ellos, nos sometemos a sus deseos, a sus intereses, y ponemos a los nuestros como su vagón de cola. Renunciamos al derecho de vivir nuestras propias vidas y vivimos las de ellos. Ellos viven sus vidas a costa de las nuestras, nos hacemos sus esclavos. Sucede en la religión, en la economía, en la política, en todos los órdenes del saber y el hacer humanos.

Y así, podemos ver como un supuesto astro deportivo, del fútbol, declara a todos los vientos, que está dispuesto a salir de su país, para ir a matar gente rebelde, gente que reclama, al país de la cadena televisiva que lo contrató para narrar partidos de fútbol en el próximo mundial. O vemos a gente poniendo alambres de púas atravesados para neutralizar a otros vándalos que se movilizan disparando, espiando, golpeando a otros.

“-Y quién sabe hasta cuándo aprenderemos a vivir como los astros, libres en medio de lo que es sin fin y sin que nadie nos alimente “.

Como decías por allí,  “Las teorías son mecanismos para el análisis y la acción y a veces son imprescindibles, otras, desechables”. ¡Sí! Las teorías son las muletas que necesitamos para andar con cierta seguridad, en cierto trecho, pero debemos tener la entereza de desecharlas a tiempo, cuando caducan, cuando ya  no dan respuesta, cuando ya no dan más análisis ni guía para la acción. No podemos sostener esas muletas, a toda costa, cuando hemos pasado de un terreno sólido y plano, a uno pantanoso o arenoso, o tenemos que nadar y más bien nos estorbarían. Pero hay quienes se aferran a esas muletas, a las teorías religiosas, políticas, económicas, a los caducos liderazgos,  al margen que se hundan o queden clavados, sin fuerzas, allí, en la arena.

“Esta teoría es científica”, dicen, dándole sentido de eternidad a la ciencia, cuando la ciencia en realidad es el estudio del cambio, de lo que deviene, de lo que viene y se va, de lo que caduca incesantemente.

Nos volvemos reaccionarios, al devenir; queremos permanecer. Por eso, cuando se muere nuestro líder, corremos a declararlo santo, le hacemos un monumento de piedra, hierro o yeso, lo llenamos de aceites y formalina, lo embalsamamos, llevamos sus fotografías en las billeteras, en las camisas. ¡Ellos son los que han vivido nuestras vidas! Pero honramos a los que nos demostraron que éramos incapaces de vivir nosotros, nuestras propias vidas.

Decimos: ¿Qué será de nosotros cuando nuestro líder muera? ¿A quién acudiremos? ¿Quién nos resolverá?

Es la parte más baja, más primitiva, más débil de nuestra humanidad la que habla de esa manera. Esa personalidad recóndita que llevamos adentro, cúmulo mezcla de miedo, desesperación, agresividad que nos dice: “!Obedece al poderoso, al que todo te explica, al que tiene todas las respuestas!” Y surgimos de allí, dóciles, sectarios, violentos, enojados con los que no hacen lo mismo que nosotros: Nuestro espíritu se ha despojado de su plumaje, ha renunciado a su vuelo y surgimos de allí, reptando, a los pies del próximo que nos subyuga.

El campanario de Catedral ya estaba dando las seis de la tarde y al fondo del horizonte, los rosados, anaranjados, oros ,en los últimos destellos de luz, no se ponían de acuerdo qué tonalidades darnos, de despedida.

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