Hasta aquí se oían los gritos evangélicos de un par de iglesias conminando a sus fieles a seguirse arrepintiendo-si no se arrepintieran, no serían fieles- por las grandes señales en el cielo del que iban a ser testigos: una bella y completa en su círculo, luna roja sangrante.

Pero no explicaban que en los últimos 18 meses, se ha producido un eclipse lunar cada seis meses y este cuarto fue una Superluna, también conocido como“perigeo” debido a que su órbita está en su punto más cercano a la Tierra. La última Superluna de Sangre se produjo en 1982.

Me imaginaba  entonces que si esto hacen ahora con altavoces a todo volumen los eternos pregoneros del regreso del dios respectivo, como si el regreso de un dios no fuese tan contundente en si mismo que no necesite anunciantes, en aquellos nuestros tiempos antiguos, de noches totalmente oscuras y de lunas totalmente brillantes, un eclipse total tenia que ser realmente sobrecogedor: En la antiguedad, en China, sonaban campanas para evitar que perros salvajes y otras fieras atacasen alocados por el comportamiento de la luna eclipsada o que el dragón no se tragase a la luna. En Mesopotamia,, se creía que siete demonios venian a atacar al rey aprovechando la oscuridad del eclipse de luna. Por ello, se ponía un rey sustituto y el real se vestía de persona común, hasta que pasase el eclipse.

El tiempo ha pasado, y los sacerdotes y magos de todo el orbe siguen haciendo su función: ligar a los astros, con sus dioses y pregonar sus particulares profecías.

Pero te cuento: yo no vi el eclipse de perigeo.En esos minutos, aquí donde estoy, se le ocurrió al cielo tapar con nubes blancas, su menstruación.