Petra laszloNoticia en: http://www.prensa.com/mundo/CamarografA-perdon-golpear-refugiados-sirios_0_4298570236.html

YO: Mirá, amigó! Al fin, parece ya ha pedido perdón la periodista húngara que pateó y lanzó al suelo a niños inmigrantes. Ella se explica diciendo: “Tuve miedo cuando los refugiados avanzaron hacia mí, y entonces algo se desató en mi interior”.

Avis Cana: Ya veo. Y lo que ella dice es la explicación más sencilla de cómo y dónde surge la violencia y la intolerancia: Su fuente son la ignorancia y  la ausencia y represión interna del altruismo. Ese “algo” no brotó de la nada. Venía incubándose. La intolerancia y el altruismo son mutuamente excluyentes.

La intolerancia, que es la manifestación “tierna”, “inofensiva”, de la violencia, su estado embrionario, dormita en el interior, creciendo lentamente. Se alimenta de estereotipos, prejuicios, rumores, mitos alrededor del tema. Va creciendo poco a poco, como una enredadera asfixiante o serpiente imperceptible para el mismo sujeto y para los demás. Discurre mansa y silenciosamente, milimétricamente. Y lleva el veneno, poco a poco, a su máxima concentración.

Hay un disparador: el miedo. Y sale ese resorte altamente destructor, hacia afuera.

Thor luchando contra la serpiente Midgard. Henry Fuseli, 1788
Thor luchando contra la serpiente Midgard. Henry Fuseli, 1788

El símil de la serpiente es universal para explicar este fenómeno. Este animal sale al campo con miedo, lista a agredir a la menor señal. Y no sale si no se siente recargada de veneno. Si por mala suerte te encontrás con ella y la pisás, estás muerto. Si le preguntamos por qué te picó, contestará lo mismo: ”Tuve miedo y entonces algo se desató en mi interior”.

Si no luchas contra tu ignorancia, si no impides que la intolerancia crezca en tu interior, si te intoxicas de esa manera, alimentarás a una serpiente que tarde o temprano saldrá de ti a destruir a otros. El miedo será tu excusa. Y ése es el veneno que escupe la serpiente.