Han transcurrido 28 días y Venezuela hasta la fecha, no reacciona a la huelga de hambre de Leopoldo López y otros opositores al régimen que guardan prisión sin visos de legalidad. Con simpatizantes externos sumados, los huelgistas suman unas 100 personas.

Mientras no se han conseguido los objetivos planteados, la persistencia de la huelga entra en un periodo crítico donde está en serio peligro la vida y seguridad fisiológica de los huelguistas. ¿Deben continuar a pesar de eso?

El resto de la oposición, Capriles, Corina Machado, de hecho, dejaron solo a Leopoldo López en esta acción desesperada, por razones de disputas de liderazgos: En su comunicado del 27 de mayo decía claramente el MUD (Capriles):

“Las circunstancias impidieron que la invitación a la actividad del próximo sábado 30 contara con la necesaria participación de todos los factores de la Unidad en su diseño, formulación y convocatoria (…), la actividad del próximo sábado no es una actividad de la Mesa de Unidad Democrática, sino de una de las organizaciones que forman parte de ella”

Esta inmediata reacción del MUD restándole valor moral y dejando en solitario a la acción de López, debe haber hecho sonreír a Maduro y su gobierno, pues así era seguro que de haber movilizaciones populares en esas condiciones, no serían factor de presión para liberar a los presos políticos que mantiene encarcelados, aun sin decisión judicial firme y menos para otros cambios planteados por la de hecho, dividida oposición venezolana.

Sostenía en un comentario en Confidencial al anuncio de esta huelga de hambre: “Por el lado de Leopoldo López, su huelga de hambre constituye de hecho, una medida algo desesperada y riesgosa. La movilización incluso se podría dar de manera pacífica y sin incidentes importantes y sin forzar al gobierno a aceptar los puntos inmediatos planteados por López. ¿Continuará su huelga de hambre en esas condiciones? ¿Tiene efecto en la capacidad de reflexión y madurez del gobierno…madurista?”.

Pero en realidad debería haber añadido lo principal: ¿Tiene efecto esta huelga de hambre, en la capacidad de reflexión, decisión y movilización del pueblo venezolano? ¿Sería factor de presión social y política para lograr el objetivo de liberar a los presos políticos y arrancarle otras concesiones al régimen? ¿Estaban dadas las condiciones para presionar así al pasivo liderazgo del MUD?

En estas circunstancias, se ha mostrado que no ha sido así: no se ha logrado la unidad de acción con el resto del liderazgo, no se  ha logrado una movilización masiva por esas demandas, el gobierno no se siente presionado a negociar nada. La movilización de ayer sábado 20 de junio 2015, lo ha mostrado al contar con “decenas” de participantes y ni de lejos se han conseguido expresiones masivas como las de las otras ocasiones.

Leopoldo López está atrapado por el régimen y se ha auto atrapado en su estrategia mal calculada. La única opción razonable en su caso, es suspender esa huelga de hambre (Ver carta del padre de Leopoldo pidiéndole lo mismo) que puede tener secuelas fisiológicas irreversibles, recuperar fuerzas,  reflexionar sobre la táctica correcta de lucha por las demandas del pueblo venezolano y en especial, discutir la naturaleza y los mecanismos que garanticen la unidad de acción con los otros sectores o la denuncia de las complicidades ocultas con el régimen que objetivamente desarrollan algunos líderes y organizaciones del MUD. Para López y demás compañeros en huelga de hambre, debería estar claro que sobrevivir es condición primaria de la lucha. Ya  Lilian Tintori, esposa de López, al tiempo que denunciaba que su esposo no ha recibido atención médica en este transcurso,  saludó el llamado de los simpatizantes a que López cese el ayuno como forma de protesta.

El MUD hizo que la huelga de hambre no se transformase en movilización popular. Pero la necesaria(y humana) suspensión de la huelga de hambre, debe llevar a esa movilización popular.

Si hay interés en esa unidad, el MUD debería llamar a la movilización popular, con dos puntos sencillos y claros: 1) Para pedirle a Leopoldo López y resto de presos políticos que suspendan su huelga de hambre y 2) Exigirle a Maduro, que libere a los presos políticos aun cuando puedan seguir los procesos judiciales en su contra. El pueblo venezolano perfectamente debe ser el guardián de estos enjuiciados, garantizando su comparencia en los mismos. Y convertir estos juicios en una tribuna política para la búsqueda de una solución nacional a la vorágine en la que está en picada, Venezuela.