En términos de embarazos de niñas y adolescentes, fácilmente Univisión, que es experta en localizar  países latinos en el mapa mundi, ubicaría a Nicaragua como un típico país africano, pues de acuerdo a un reporte de Naciones Unidas, teniendo el porcentaje mas alto de embarazos de niñas y adolescentes no sólo de Centroamérica, sino de toda Latinoamérica, este infierno para tantos seres indefensos  en Nicaragua, la  sitúa en el bloque de países como Nigeria, Burkina Faso, Tanzania, El Congo,etc.

Maternidad adolescente2

Este es un indicador suficiente para cuestionar todas las políticas poblacionales, de salud, de educación, de juventud del gobierno nicaragüense y toda su propaganda bluff como gobierno revolucionario, de izquierda y exitoso en su macro economía.Si no protegemos a nuestras niñas y adolescentes, ¿de que más nos podemos jactar?

Aun más, en términos de niñas y adolescentes que forman matrimonio entre los 15-19 años de edad, Nicaragua supera a países como Armenia, Azerbayan, Ghana o Lesotho.

Esta africanización de la desprotección de las niñas y adolescentes en Nicaragua, refleja, mas que una ausencia, una política expresa del Estado y del gobierno que tiene que ver con sus políticas de educación, salud sexual y reproductiva, acción policial, aplicación de la justicia y de su ejercicio penal. Este es un país que permite embarazos de niñas de 10 años violadas por sus padrastros, por sus padres y parientes cercanos u otros delincuentes, en aras del “respeto a la vida humana” y del derecho a la vida de un niño/a concebido de esa manera. Este es el criterio de la iglesia católica en Nicaragua (la mayoritaria), coincidiendo con la corriente seudo religiosa del oficialismo gubernamental.

Es el infierno.