DaríoEn una entrevista al dariano Carlos Tunnerman B. (Ver entrevista), éste hace un llamado a una organización efectiva del próximo centenario, enero 2016, de la muerte de nuestro héroe cultural, Rubén Darío. Pero es dudoso que eso suceda, viendo como Darío ha venido siendo enfocado y utilizado por los intereses políticos de la fuerza en el poder, que no tienen empacho en tocar a Darío con las manos sucias.

En los años 80, el FSLN  se esforzó en expurgar, revisar, a Darío, procesándolo como un precoz panfletario profeta del antimperialismo y de la Revolución, a pesar que Darío brillaba cuando la insurrección bolchevique aún no había triunfado en Rusia y que Sandino llegó a Nicaragua desde México, diez años después de la muerte de Darío.

Y quedan, literalmente, en los Anales de la Historia, diversas publicaciones sandinistas no sólo analizando el perfil anti yanqui y proletario de Darío, sino mutilando poemas, frases, líneas en doctas exposiciones de los teóricos y activistas culturales de ese partido. Es de antología la publicación oficial de la “Oda a Roosevelt”, suprimiéndole, dado el perfil ateísta de su liderazgo, las últimas estrofas donde el ingenuo de Darío culmina su denuncia ante la amenaza gringa, diciendo que EEUU cuenta con todo, menos con Dios.

En la actualidad, Darío adorna las instalaciones burocráticas del gobierno, junto a Andrés Castro y el propio Sandino, cuando en Nicaragua ni siquiera contamos con un Instituto de Investigación Dariano donde al fin se recopilen sus obras completas, se analicen y estudien toda su producción, su historia personal, desde diversos ángulos, dada la obra caleidoscópica de Rubén.

A pesar que las universidades están muertas en Nicaragua en todos los sentidos, quizás les correspondería a ellas liderar la organización de ese centenario de ese héroe sin fusil, a fin de no bloquear ninguna faceta de Darío, ninguna de sus circunstancias, ninguno de sus mensajes, ningún tramo de la trayectoria sinusoidal de su obra.