El populismo, hoy en día, es casi un fenómeno estrictamente latinoamericano. Empacado para exportación, no obstante su alto consumo interno. Es el “realismo mágico” del capitalismo; una “sinfonía”  de opresión al ritmo de salsas y merengues tropicales,letanías marianas, arrebatos bíblicos, con cachiporras y anti motines de fondo ejerciendo la “percusión”.