ROQUE DALTON
ROQUE DALTON

Roque Dalton, el “Leonel Rugama” de El Salvador, preguntaba: “un poeta revolucionario, ¿es poeta o es revolucionario? Y el mismo contestaba, pariendo poemas mientras hacía la revolución y preñando a la revolución, mientras hacía sus poemas.

La enormidad de Dalton en esa tarea, a la manera que lo hizo el esteliano Leonel Rugama en Nicaragua, es no descuidar lo intimista en la doble función, remarcando así que la individualidad es parte sustantiva y necesaria para crear la acción  colectiva y luego, la colectividad creativa y constructiva del nuevo orden.

LEONEL RUGAMA
LEONEL RUGAMA

 

Ambos poetas revolucionarios, el nicaragüense, víctima pero héroe del ataque de todo el ejército somocista (15 de enero 1970) y el salvadoreño, asesinado por sus mismos compañeros de organización, el  Ejército Revolucionario del Pueblo-ERP (10 de mayo 1975), expresaron sus vivencias como jóvenes enamorados, soñadores y románticos, pero reflejando al mismo tiempo una nueva visión del hombre revolucionario hacia el concepto de mujer. Esto, quizás es mas explicito en la obra de Dalton, con una formación ideológica mas completa que la del joven Rugama.

Como evidencia de lo anterior, se reproduce aquí uno de los poemas-manifiestos mas conocidos de Roque Dalton donde se refiere a la multiexpresión de lo sexual, desde la vivencia del placer, a su función reproductiva, su expresión en lo económico y finalmente, en lo político, donde ubica la recuperación de la “mujer para si”, a partir de su humanidad y no como sexo, planteando la belleza sutil del “regreso” ya libre, a la “profunda noche amorosa”.

PARA UN MEJOR AMOR (Roque Dalton)

Nadie discute que el sexo
es una categoría en el mundo de la pareja:
de ahí la ternura y sus ramas salvajes.
 
Nadie discute que el sexo
es una categoría familiar:
de ahí los hijos,
las noches en común
y los días divididos
(él, buscando el pan el la calle,
en las oficinas o en las fábricas;
ella, en la retaguardia de los oficios domésticos,
en la estrategia y la táctica de la cocina
que permitan sobrevivir en la batalla común
siquiera hasta el final del mes).
 
Nadie discute que el sexo
es una categoría económica:
basta mencionar la prostitución,
las modas,
las secciones de los diarios que sólo son para ella
o sólo son para él.
 
Donde empiezan los líos
es a partir de que una mujer dice
que el sexo es una categoría política.
 
Porque cuando una mujer dice
que el sexo es una categoría política
puede comenzar a dejar de ser mujer en sí
para convertirse en mujer para sí,
constituir a la mujer en mujer
a partir de su humanidad
y no del sexo,
saber que el desodorante mágico con sabor a limón
y jabón que acaricia voluptuosamente su piel
son fabricados por la misma empresa que fabrica el napalm,
saber que las labores propias del hogar
son las labores propias de la clase social a que pertenece ese hogar,
que la diferencia de sexos
brilla mucho mejor en la profunda noche amorosa
cuando se conocen todos esos secretos
que nos mantenían enmascarados y ajenos.