Putin CrimeaDe acuerdo a la publicación estadounidense The Hill, hay alarma en el gobierno de Estados Unidos, por los movimientos explícitos de fuerzas militares de la Rusia de Putin, hacia el triángulo caribeño de Venezuela, Cuba y Nicaragua, acompañadas de las recientes declaraciones oficiales que hablan del interés ruso en establecer bases militares (“abastecimiento”) en esos puntos, estratégicamente cercanos a las fronteras usaamericanas.

The Hill, cita al General usaamericano James Kelly, comandante del Comando Sur de EE.UU., afirmando en la audiencia del 13 de marzo en el Congreso, que “han pasado más de tres décadas desde la última vez que vimos este tipo de alto perfil de la presencia militar de Rusia”.

Kelly se queja que dados los recortes presupuestarios que han afectado la presencia de Estados Unidos en América Latina, potencias nucleares y económicas como China, Rusia e Irán, están copando ese vacío.

En el caso del avance “silencioso” y no militar de China en América Latina, si bien ha estado siendo mayoritariamente con inversiones y diplomacia, el hecho es que también la marina china ha hecho visitas de buena voluntad en Brasil y Chile, ha desarrollado ejercicios navales con la armada argentina y se ha convertido en un soporte fundamental del régimen venezolano.

Otros reportes indican que Rusia ha vendido armamento por más de 11 millones de dólares a Venezuela y está generando capacidad local para la fabricación de fusiles de asalto y que Costa Rica se ha quejado que Nicaragua “podría recibir” hasta seis navíos, dos barcos tipo corbeta que fuentes militares colombianas definieron como “lanchas misileras” y cuatro lanchas patrulleras.

Obviamente, todo indica que el respingo ruso en este tema, es un movimiento político dirigido mas que nada, a forzar, a Estados Unidos principalmente, a bajar la presión contra la reciente y acelerada anexión de Crimea y contra la gravitación político-económica de Rusia sobre Ucrania.

Por cierto: Obama ha convocado a una reunión del G7 sin incluir a Rusia (G7 mas Rusia, hacen el G8);  y Rusia ya tomó posesión de las 147 instalaciones militares de Ucrania que habían en Crimea, parte de lo que  Rusia llama a reconocer como “las nuevas realidades político-jurídicas” y expresado en uno de los discursos de Putin, como “la aspiración de los rusos, de la Rusia histórica, de restaurar su unidad”.

Entretanto, pareciera que  si Nicaragua aprueba la llegada a sus playas caribeñas, de los acorazados  de Rusia, al menos  hay que estar claros, que esta es la Rusia de Putin, no la URSS de Lenin.