papa BergoglioA casi ningún Papa se le puede acusar de haragán o descuidado. Es un puesto gerencial que quizás, después de la disolución de la URSS y antes del ascenso visible de China al escenario mundial, solo podría compararse en globalización del poder visible, al del Presidente de Estados Unidos.

El Papa-Gerente

Igual que los líderes de las grandes potencias (cuyas raíces están presentes en la vida cotidiana de cada quien, a veces sin que nos demos cuenta), para su gestión, el Papa Católico, tomando como base la Misión y Visión de su organización,  parte de un diagnóstico situacional que le determina la correlación actualizada de fuerzas dentro de la organización y en el entorno, establece sus líneas generales, sus objetivos, se traza una ruta con metas específicas o resultados esperados, define y redistribuye recursos incluyendo los humanos.

Formar equipo eficiente y confiable

Dentro de esto último, la selección de un equipo cercano que sepa interpretar y poner en acción su plan de gestión, es fundamental. Por ejemplo, ha conformado un equipo de 8 asesores (todos cardenales), coordinado por Oscar A. Rodríguez Maradiaga, de Honduras.

Este Consejo de Asesores le apoya en los ajustes y reformas necesarias para una actualización a las nuevas necesidades, decisiones que el Gerente General de la Iglesia Católica, tendrá que asumir tomando en cuenta que impactarán a una masa de clientes de más de 1,200 millones de personas.

El reto estratégico de esta gestión es cómo mantener la fidelización de esa masa de clientes y consumidores en medio de una serie de enormes dificultades externas e internas, entre las cuales están vicios y obsolescencias organizacionales, de corrupción, amiguismo, etc.

Estos vicios pueden ahogar a la organización, si el Gerente General no toma medidas fuertes y drásticas. Por eso, don Francisco ha establecido, mediante un quirógrafo (tengo que confesar que no sabía qué significaba esa palabra hasta leer el comunicado del Vaticano), esa comisión de trabajo de ocho cardenales, encargada de revisar la estructura económico-administrativa de la organización.

Antes (24 junio 2013)  había hecho lo propio, respecto al brazo financiero de la organización, el Instituto de Obras Religiosas, el IOR. La  comisión encargada está presidida por Rafael Farina, italiano, y por Juan Ignacio Arrieta, español (cardenal y obispo, respectivamente). E incluye, a la ex embajadora de Estados Unidos, Mary Gendon.

La situación del IOR es crítica, tomando en cuenta que Nunzio Scarano, cura ex Jefe de Contabilidad de APSA, la agencia administradora del patrimonio del Vaticano, permanece encarcelado en la prisión romana de Regina Coeli, acusado de realizar transferencias sospechosas procedentes de Mónaco desde el IOR,  se le han congelados sus cuentas bancarias y se le negó la solicitud de arresto domiciliar que con sus abogados, presentó “para poder seguir oficiando misa en alguna parroquia”. Se le acusa de introducir en Italia 20 millones de euros desde Suiza.

El affaire de Scarano llevó a la renuncia, el 1 de julio del 2013, del director general del IOR, Paolo Cipriani, y el vicedirector, Massimo Tulli. Descabezamiento del IOR.

Las orientaciones y decisiones

El Gerente General de la Iglesia, al formar el Consejo de Asesores, parte también, correctamente, de una revisión de las cifras financieras  y desarrolla “las reflexiones de estos días sobre los datos positivos del Balance financiero consolidado de la Santa Sede y Balance Financiero de la Gobernación de la Ciudad del Vaticano en el año 2012”, antes de definir las medidas a tomar.

Y su decisión es “continuar la obra de introducción de reformas (…), cuyo objetivo es la simplificación y racionalización de los organismos existentes y una más cuidadosa planificación de las actividades económicas”.

Simplificar, racionalizar, planificar más cuidadosamente, es el enfoque para la reforma oganizacional.

Las instrucciones del quirógrafo del Gerente General Vaticano el 18 de julo del 2013, al respecto, son claras y definidas:

  1. Proporcionar apoyo técnico de consultoría especializada
  2. Elaborar soluciones estratégicas de mejora para evitar el dispendio de recursos económicos
  3. Promover la transparencia en la adquisición de bienes y servicios
  4. Perfeccionar la administración del patrimonio mueble e inmueble para operar cada vez con mayor prudencia en el sector financiero
  5. Garantizar la correcta aplicación de los criterios contables
  6. Garantizar asistencia sanitaria y seguridad social a todos los que tienen derecho.
  7. “La Comisión informará  sobre su trabajo y entrega el resultado del mismo. Está obligada a depositar todo el archivo impreso y digital al final de su mandato. Será dotada de los recursos, incluidos intérpretes y traductores, y las herramientas adecuadas a sus funciones institucionales. Puede servirse de la colaboración de expertos y empresas de consultoría que se pueden individuar tanto fuera, en todo el mundo, como dentro de la Santa Sede, que no estén en conflicto de intereses con el ejercicio de profesiones, funciones o tareas relacionadas con las actividades de las administraciones vaticanas”..

 

Con estos criterios, la gerencia orienta a sus equipos, para buscar las soluciones que la organización requiere.

Y en todo caso, como lo expresara Francisco de manera sorprendente en una reunión de Cáritas Internacional (organismo de Responsabilidad Social Empresarial de la organización),ante la posibilidad del agotamiento y necesidad de reorientación de los recursos:

Ojalá se te vaya todo y tengamos que rematar las iglesias para dar de comer a los pobres”.

 

Son, efectivamente, lecciones de Alta Gerencia.