Imagen en: http://www.creatividadpublicitaria.com.mx/2013/07/un-nuevo-medio-la-ventana-parlante.htmlHostias! Te cuento lo siguiente, pibe, para que cuando este asunto llegue a Buenos Aires, no hagas el bobo como me tocó a mí hacer. Pues como sabes, el tal Rajoy nos tiene tan desmadrados, que me vine a dar una vuelta por New York a ver si por allí me puedo ganar unos pesos, pues allí tengo, como sabes, ríadas de parientes, amigos, conocidas y conocidos.

Pues bien, en una de esas me tocó junto con Xavier y Pastora tomar el Metro, ya bastante noche y como nos tomamos unas cuantas espumosas, venía con un sueño de los diablos. Y entonces, como aún faltaba mucho y unos cuantos trasbordos más, me fui dormitando y hasta comencé a soñar con esas mis locuras de soñar dentro de lo que sueño. Esa vez era una discusión en una taberna, con el tema del sexo de las moscas. Y aparecía la bromista de Pastora diciendo: “yo se cuándo una mosca es macho y cuando una hembra”! Le preguntábamos cuál era el truco y decía: ¡las moscas machos son las que se posan en los vasos de cervezas! ¿Y las hembras?- Pues las demás. Nos quedábamos viéndonos las caras tratando de ver cuál era el chiste y terminábamos riéndonos hasta el punto que despertaba en el sueño 1, donde iba en el metro viendo el intento inútil de una mosca por atravesar el vidrio para alcanzar a otra que estaba del otro lado, bien pegada para no ser arrastrada por el viento.

Y en el metro real donde iba, en esas estaba y parece que la cabeza se me fue de lado y me recosté contra la ventana, cuando oigo una música y sonidos bastante fuertes, estilo hip-hop y de repente, la voz de Beyoncé, que al comienzo no lograba entender lo que decía, sabes que mi inglés no es muy bueno, pero ¡era un comercial de Pepsi, el de Beyoncé donde termina diciendo: “Live por Now…¡Vive el momento!”. Ya sabes.

Aparto la cabeza del vidrio, despertándome bien y buscando de dónde viene el sonido…nada. No escuchaba nada, solo el suave zumbido de las ruedas del metro en ese sonido adormilador. Pensé…-¡Es otra broma de mis sueños!. Y me arrecosté de nuevo contra el vidrio, buscando volver a dormirme, cuando ¡zas!, vuelvo a oír el comercial de Pepsi. Probé una y otra vez y así era. No más tocaba el vidrio, se oía el comercial. Llamé a Xavier y Pastora que al principio no me creían, pero lo estuvieron probando, y se oía el comercial que el resto de las personas, no podían oír, a menos que tocasen el vidrio.

Esa misma noche, intrigado, descubrí que el sistema es una nueva herramienta publicitaria basada en la comercialización de conclusiones de experimentos y experiencias en medicina y en temas militares, conocidos como “Bone Conduction”.

Esto es porque las ondas sonoras son vibraciones que viajan en el aire y llegan hasta nuestro sistema auditivo, donde unos pequeños huesesillos descodifican esas vibraciones en el sonido que capta e interpreta, el cerebro. Pero en frecuencias muy altas, esas vibraciones son captadas y descodificadas al cerebro, por los huesos del cráneo. Esto ha servido, por ejemplo, para producir cierto tipo de audífonos que no requieren insertarse dentro del oído externo, los llamados bonephone y algunos aparatos especiales para sordos. O los nuevos Googleglass.

Tenemos entonces dos vías para descodificar las vibraciones del sonido en el aire. Algo de eso ya sabía Beethoven que al perder el sentido auditivo, componía y arreglaba sus obras, apretando con sus dientes el extremo de una varilla sujeta del otro, a la caja de resonancia del piano.

Y a una empresa de telefonía, Sky, ni corta ni perezosa, se le ha ocurrido instalar para publicitar sus productos, un dispositivo que convierte el sonido original en un cuerpo y secuencia de vibraciones, las que trasmite al cristal, al vidrio, y basta que uno apoye su cabeza, por ejemplo, “para que automáticamente el cerebro descodifique esas vibraciones, ¡a sonido!

¡No me crees? Te pongo el link, para que cuando este agresivo invento de las empresas globales llegue a Buenos Aires, pues sepas qué sucede cuando te dé sueño en el metro y reclines tu cabeza contra el vidrio…quizás escuches, contra tu voluntad, ¡el último discurso de tu Presidenta Cristina!

 

Anuncios