Imagen en:http://es.123rf.com/photo_14846650_lindo-verde-camaleon-sentado-en-una-rama.htmlHemos estado acostumbrados a ver como los políticos nicaragüenses ejercen una suerte de travestismo de la manera más tranquila. Un ejemplo lastimoso, de vergüenza ajena, fue el del Coronel Boitano. Otro ejemplo de ello, es el “aguerrido” Leonel Teller[1], que de acusador implacable contra Arnoldo Alemán (cargaba carretillas de documentos acusatorios en el caso de la Chinampa y otras movidas de corrupción de este personaje), pasó a convertirse en el vocero oficial del propio Alemán y de su partido político privado (PLC).

Fue también muy efusivo Teller en la defensa y panegíricos cuando Alemán estaba en sus momentos de auge como posibilidad de retornar al poder. Pero Alemán terminó eclipsándose,  porque los nuevos ricos en Nicaragua no pueden sostener sus capitales, sin el dreno desde las arcas del Estado y del gobierno. Se le secó la fuente de capitalización a Alemán, que por cierto, fue el primero, como Presidente de Nicaragua, en invitar al Presidente venezolano de ese entonces, Hugo Chávez,  a fincar su “ayuda” a “Nicaragua”, babeándose con esa posibilidad,

Teller vio entonces como el grupo albosandinista, La Familia, una fracción de la burguesía emergente en Nicaragua,  usufructuó esa ayuda venezolana, ganándole a pulso esa batalla a Alemán también, por los recursos del Estado.

Entonces, Teller, nuestro travestista personaje de ejemplo, no lo ha dudado en las nuevas condiciones y ahora se presenta, quizás ya algo agotado de tantos cambios de rol, como un defensor de las sanas intenciones del jefe sandinista que diseña un proyecto estratégico de acumulación de riquezas para su grupo familiar y sus allegados en el proyecto de la Charter Zone, que ya es una realidad jurídica alrededor de la zanahoria del canal interoceánico por Nicaragua.

Y así, ¡¡Tantarán!! aparece de pronto Leonel Teller en el 19 Digital (Vocería de La Familia) afirmando, aunque con cara ajada: “Qué bueno que este Gobierno esté trayendo el proyecto del Canal Interoceánico a Nicaragua”.

Dice la nota del 19 Digital [2]: “Desde el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, de ida a Washington para sostener una reunión con inversionistas privados, Teller ponderó el hecho que haya sido este Gobierno Sandinista que haya impulsado este importante proyecto con el cual Nicaragua saldrá de la pobreza”.

Y añadió:” “Aunque yo sea opositor reconozco qué bien lo está haciendo Ortega”.

Hasta aquí, podemos distinguir tres fases en esta mutación o travestismo: I Anti-Alemán; II. Pro-Alemán y Anti-Ortega y III. Pro-Ortega. Dado su actual aspecto de hastío, es dudoso que haya una cuarta mutación, aunque no se puede descartar.

Esta larga referencia a este travestismo de un típico político nicaragüense es meramente como cita de ejemplo de lo siguiente:

El diseño de la Charter Zone canalera en Nicaragua, es un proyecto estratégico de lavado de dinero para favorecer estratégicamente el proceso de acumulación de riquezas y capital de un grupo económico emergente  (el grupo albosandinista, La Familia) que busca hacer sus propios aleteos e irse independizando del patrocinio venezolano.

Este patrocino venezolano está cambiando de sentido y tiene sus propias condicionalidades bajo el nuevo régimen en Venezuela (Nicolás Maduro). La Familia ha advertido el riesgo de esta nueva situación. Por eso la fruición con la que se ha montado a velocidad de la luz, ese andamiaje estratégico de la Charter Zone canalera.

Los recursos son inmensos: los mismos fondos venezolanos y el drenaje de privatización de los mismos, el patrocinio y drenaje de recursos desde el Estado, la atracción de capitales especulativos o dinero maldito internacional que demandan un bautizo tipo Río Jordán para su beatificación. El paraíso de estos capitales se está gestando ya en Nicaragua.

Por ello, la primera, primerísima fase del proyecto, es la compra de voluntades para ir mermando las críticas o la resistencia de los otros sectores. Así, el travestismo político y de principios de Teller se va a seguir repitiendo en el caso de otros políticos o personajes nicaragüenses.

Y hay que advertir que los periodistas, los medios de comunicación, los que hacen algún tipo de liderazgo de opinión local,  van a estar sujetos a esta presión, una verdadera catarata de dólares…y de renminbi[3].

¿Podrán, por ejemplo, Nuevo Diario o La Prensa, resistirse a la publicación semanal de una separata promocional y divulgativa full color de la Empresa Familia-Wang Jing del Canal, que equivalga a tres meses de ingresos por ventas de anuncios?

¿Podrán los periodistas, líderes de opinión local, políticos profesionales, incluso empresarios, resistirse a un viaje de información a Hong Kong, con todos los gastos pagados, con la única condición de hacer reportajes o expresiones “objetivas” de ese viaje y repetirlo?

¿Pondrá muchas limitantes un pequeño banco nicaragüense donde la empresa de La Familia quiera depositar de una vez un fondo equivalente a tres veces sus activos?

¿Podrán los jueces y juezas ya venales, o en proceso de serlo, tener criterios independientes en cualquier tipo de litigio civil, administrativo o penal que se abra contra la empresa de La Familia?

¿Mantendrá su conciencia profesional  un ambientalista de a pie que de repente es contratado por dicha empresa para hacer estudios de impacto ambiental en 10 municipios del trayecto y con pago digamos, de USD10 mil dólares mensuales más gastos y otras ventajas? ¿Será objetivo y profesional, sea como sea?

En todo esta génesis de una nueva burguesía en Nicaragua, la primera acción de pico y pala, es abrir una zanja en la conciencia y voluntades de estos sectores de opinión, la compra de voluntades.

Es la acción de inicio de esa zanja de acumulación y poder que debe abrir en la conciencia de algunos, la Charter Zone canalera de Nicaragua.


[1] Entiéndase que estoy tomando a Teller, a quien no conozco, como “estudio de caso”, sin interés de atacarle personalmente: al fin y al cabo son decisiones personales de personajes públicos.

[3] Moneda oficial de China Popular.

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