Imagen en:http://www.rnw.nl/espanol/article/gran-canal-de-nicaragua-%E2%80%9Cuna-imposibilidad-posible%E2%80%9D

Mientras el gobierno nicaragüense “como popas de jabón” sopla y sopla grandes proyectos como la Refinería Supremo Sueño de Bolivar, un satélite chino-nicaragüense o  el Canal interoceánico[1] y especula diciendo que “China” está interesada en el Canal por Nicaragua, es Costa Rica la que además de recibir a su Presidente, ha logrado que ese gran país le financie un gigantesco estadio de Fútbol, ha establecido un Tratado Comercial, ha logrado financiamiento de proyectos por 500 millones de dólares dirigidos a infraestructura de puerto en el Caribe, transporte y otros y de la modernización y ampliación de una refinería de petróleo en Puerto Limón.

Ya Costa Rica podrá exportar carne de cerdo y leche, por ejemplo, a China y entre ambos, se estudiará la posibilidad de establecer una Zona  Económica Especial donde se asienten empresas chinas interesadas en esa base de operaciones para cubrir otros países latinoamericanos.

Son resultados concretos, visibles, medibles en base a proyectos previamente identificados y analizados por los liderazgos costarricenses.

Esa es la diferencia entre especular y hacer. Esa es la diferencia entre un liderazgo efectivo y otro, esencialmente perdedor.Trabajar es una cosa, hacer lo correcto, hace la diferencia.

Los nicaragüenses vivimos adormecidos por los humos de nuestras oligarquías: la tradicional que estuvo ligada al somocismo hasta 1979 y la rediviva de la actualidad, que es una mezcla del rojo “socialista” con el negro capitalista. Rehuimos de la eficiencia, la eficacia, la productividad, la creatividad.

Preferimos el chisme y el chiste, el rumor, la burla, la especulación, que enfrentar la realidad con una visión práctica, pero ambiciosa, del futuro.

El caso del Canal Interoceánico y ahora, translacustre, es un ejemplo de cómo las oligarquías arrojan unas cuantas ideas fantasiosas, para proyectarnos al mundo de las quimeras y los sueños arrebatadores, mientras en la realidad, actuamos no solo de manera irresponsable, sino ferozmente destructivos, como a propósito.

Canal de El Dorado, ManaguaHe mencionado que hay un famoso cauce en la ciudad de Managua, en la intersección del residencial El Dorado con el By pass hacia la carretera norte. Por años y años, las alcaldías sucesivas gastan miles de días y horas de trabajo tratando de encontrar la manera en la cual  las aguas del cauce cercano dejen de inundar esa esquina de semáforo, de alta circulación vehicular. No ha habido solución ingenieril para ello. Pero a pesar de ello, quizás sea  bueno soñar que podemos hacer y mantener un canal interoceánico. Al menos ya hemos aprendido algo del manejo de caudales, en ese semáforo de Managua.

También he mencionado, en la propia capital, el caso de la Laguna de Tiscapa, asfixiándose y atarugándose de aguas y sedimentos del cercano Barrio Jonathan González, porque los ingeniosos ingenieros  estatales y municipales, sean sandinistas o neoliberales, no encontraron más solución que ocuparla de vertedero, condenándola así a la muerte. Como hizo Moncada en su momento con el Lago de Managua, al decidir encauzar hacia este maravilloso cuerpo de agua, las heces de la ciudad.

Cascada de heces y orina cayendo en la Laguna de Masaya
Cascada de heces y orina cayendo en la Laguna de Masaya

 

O como la ingeniosa decisión técnica de instalar las pilas sépticas de la ciudad, en la exacta orilla de la Laguna de Masaya, que en cada lluvia, drenan copiosas cascadas color chocolate, hacia la bella e indefensa laguna.

 

O el genio que en su momento, decidió instalar la actual refinería de petróleo al borde de la Laguna de Asososca, una de las principales fuentes de agua potable de la capital, Managua.

Esos son nuestros resultados concretos, con un desprecio total al futuro.


[1] Que “pasa” por Cayman Rocks (al norte de Bluefields), sale al Río Escondido, Las Lajas, atraviesa el Lago Cocibolca y sale al Pacifico por Brito.

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