Ley 779-No es perfecta y ni siquiera revolucionaria y aunque llega algo tarde, tomando en cuenta el enorme daño físico, vidas, estado sicológico de las mujeres y sus familias, que había venido provocando su vacío, pero la puesta en marcha de la Ley 779 o Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres de Nicaragua, comienza a sacudir- y más si se si aplica firmemente- nuestra forma de pensar y conceptos sobre familia, matrimonio, unión de pareja, hogar, felicidad, armonía familiar, amor, etc.

Tan es así, que sobre esta Ley 779, apenas dictada en el 2012, ya hay en Nicaragua, toda una reaccionaria conspiración contra algunos de esos avances en el tema de la violencia contra la mujer.

La vanguardia de la reacción

Se ha iniciado esta conspiración, con la declaración del magistrado sandinista Rafael Solís, de la Corte Suprema de Justicia sandinista (del Frente Sandinista de Liberación Nacional, de ese Frente socialista, cristiano y solidario, el partido en el poder, el miembro de la Internacional Socialista, del socialismo del Siglo XI, digo, XXI).

Este magistrado  anunció recientemente que la Corte busca incorporar la mediación “en el caso de delitos menos graves”  en función de la Ley 779.

Mediación: continuación de la violencia y la agresión, por medios legales.

La mediación, en este caso, está razonada como una instancia necesaria para evidentemente, convencer a la mujer que desista de la acción penal contra su agresor. Una mujer que en nuestras condiciones, ha decidido dar un paso trascendental, como víctima, para prevenir o cortar el daño ya infringido, de diversa índole de violencia de parte de su agresor, se encontraría que la Ley le diría que debe ir para atrás, debe considerar la posibilidad de reconciliarse, obtener nuevas promesas, dar nuevas oportunidades, a quien ya decidió escalar el camino de la violencia contra ella.

Ese escalamiento de la violencia contra la mujer, está comprobado en la práctica, es irreversible para el agresor. Al final de esa escala, irremediablemente, espera un próximo cadáver de mujer. Por lo tanto, en nuestro contexto socioeconómico e ideológico, la mediación viene a ser un instrumento disfrazado de legalidad, para negarle allí mismo, el derecho de las mujeres, a no seguir siendo víctimas de violencia.

¿No es una muestra clara de agotamiento y de fin de la resignación, que la mujer, por fin, acuse a quien le ha estado infringiendo daño sicológico, físico, patrimonial y respecto a los hijos, cuando los hay?

Por eso, la mediación en estos casos de violencia, sería anular con artimañas el propio Artículo 7, literal j) de la Ley, que dice garantizar:

“El derecho a un recurso sencillo y con celeridad ante las instituciones del sistema de justicia y otras Instituciones del Estado para que la ampare contra actos que violen sus derechos”.

Sería la negación de ese derecho a un trámite sencillo donde se juega la seguridad sicológica, física y patrimonial no solo de la mujer, sino de lo que queda del núcleo familiar fracturado por el régimen de violencia que, usualmente, es impuesto por el hombre.

La agresión persistente en los casos de violencia familiar no es como un simple accidente de tránsito, que alguien se descuidó, le fallaron los frenos y colisionó con alguien o atropelló a una peatona que iba por allí. No hubo mala leche en ello (aunque haya que pagar las consecuencias, tomando en cuenta las circunstancias). Ni es como cuando alguien sofocado ofende, levanta calumnias, injuria a un contrincante. Pues bien, puede haber una mediación y un arreglo con resarcimiento de daños. La mediación se justifica porque el delito se presenta como un exabrupto, un acto aislado, no crónico.

Pero la violencia contra la mujer, especialmente la doméstica, puede comenzar como una llovizna tenaz, e irremediablemente termina inundando a la mujer, a los hijos, a los parientes cercanos, incluso al vecindario. La mediación pretende llevar esa inundación, a la fase de llovizna de nuevo. Pero la violencia desatada no se comprime, solo se expande. Es un resorte, en todo caso.

Los abogados litigantes

Ahora ha surgido, según un diario local, el pérfido argumento que los “abogados litigantes” están de acuerdo con la mediación…cosa que de todas formas, no contempla la Ley.

Surge por allí un tal abogado, Haroldo Contreras, diciendo que es que la mediación le ahorra trabajo a los jueces..!!!

¿Y el riesgo de la agredida incluso hasta de perder la vida, no vale nada ante este supuesto trabajo adicional de los jueces,que de todas formas, siempre ganan su salario?

Y el otro argumento, también sostenido por el magistrado revolucionario Rafael Solís, es que se trata de mediar “cuando hay delitos menos graves”. Es decir, cuando un tipo ofende, da su “bofetadita”, le grita, humilla, ningunea a su pareja, la amenaza hasta con matarla, la viola incluso en su propia alcoba, “son delitos menos graves incluso las sicológicas”.

Un hombre puede tener 10 años, sin ponerle la mano encima, de estarle diciendo a su mujer “sos una puta, una inútil, sos bruta, no servís para nada, ya lo tenés flojo”, incluso delante de sus hijos, familiares, en público…¿y eso es “delito menos grave”? ¿Merece una mediación?

Sin mencionar las apretadas de cuello, los “golpecitos” en los brazos y piernas, los escupitajos, los empujones, las bofetadas de alcoba, las quiebras de muebles y objetos,etc.

La Ley 779 establece castigos para el feminicidio, violencia física, violencia sicológica violencia patrimonial y económica, intimidación o amenazas, sustracción de hijas e hijos, violencia laboral, en el ejercicio de la función pública, delito de omisión de denuncia, obligación de denuncia del acoso sexual, todas expresiones de diversos grados de violencia contra las mujeres.

Y cubre a los hombres agresores, sean cónyuge, ex cónyuge, conviviente en unión de hecho estable, ex conviviente en unión de hecho estable, novio, ex novio, ascendiente, descendiente, pariente colaterales por consanguinidad, afinidad y cualquier otra relación interpersonal

Y anote bien:

Violencia psicológica: Si usted degrada o controla las acciones, comportamientos, decisiones y creencias de la mujer, intimidándola, manipulándola, coaccionándola, haciéndole comparaciones destructivas, si la vigila eventual o permanente, la insulta, la amenaza directa o indirectamente, si la humilla, la forza al aislamiento o cualquier otra conducta que implique un perjuicio en la salud mental, la autodeterminación o su desarrollo personal…usted está mal, no sólo como pareja, sino ante la ley y la sociedad.

Violencia sexual: si usted obliga a la mujer a mantener contacto sexual, físico o verbal, o a participar en otras interacciones sexuales mediante el uso de la fuerza, intimidación, coerción, chantaje, soborno, manipulación, amenaza o cualquier otro mecanismo que anule o limite la voluntad o su libertad sexual, independientemente que usted sea esposo, novio, amigo, pariente o lo que sea de esa mujer…usted está mal, no sólo como pareja, sino ante la ley y la sociedad.

Violencia patrimonial y económica: Si usted provoca daño, pérdida, sustracción, destrucción, retención o distracción en los objetos, documentos personales, valores, derechos patrimoniales o recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades, bienes de una mujer y los recursos propios o compartidos en el ámbito familiar o de pareja; si usted controla absolutamente los bienes y recursos financieros familiares, para mantener así el dominio sobre la mujer, para negarle los recursos necesarios en el hogar; si usted desconoce el valor económico del trabajo doméstico de la mujer dentro del hogar y la presiona exigiendo que abandone o no inicie un trabajo remunerado… usted está mal, no sólo como pareja, sino ante la ley y la sociedad.

Y si usted ha cometido, comete, está cometiendo y va a seguir cometiendo alguno o varios de esos delitos contra alguna mujer, tenga por seguro que cualquier tipo de mediación que el ahora sandinismo en el poder, reformando o reinterpretando  la Ley 779 le pueda ofrecer como oportunidad de negociación con su propia víctima, solamente le estaría difiriendo su destino como el próximo asesino de una mujer.