¿Qué quieres que haga, Eurídice,

ante estas bellas y ansiosas

ménades, que escanciando vino,

me piden mi canto y mi lira

y mi pasión,

si no quiero perder,

de negarme,

como en el cuento, mi cabeza?;

que por cierto, Eurídice,

te adelantaste,

en hacérmela perder,

al mandarme

al infierno.

 

©Carlos A. Lucas Aráuz. Yucul. Enero 2013.

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