“Te someto a mi voluntad, porque tengo el privilegio de la fuerza, el poder de la violencia; soy gerente de las Guerras”, dice el chafarote, armado hasta los dientes. “ Por mí vives”.

“Te someto a mi voluntad, porque tengo el privilegio de la riqueza, el poder de emplearte o desemplearte, pagarte o no pagarte, pulverizarte; soy gerente del Hambre y la Miseria”, dice el comerciante, el banquero. “Por mí no sufres”

“Te someto a mi voluntad y a la de los poderosos, porque tengo el privilegio de administrar el miedo, y las esperanzas; soy gerente de la Ignorancia y la Inmortalidad, administro las conciencias”, dice el cura, arrodillado en tierra. “Por mí  mueres en paz”.

El gerente de las Guerras, el Gerente del Hambre y las Miserias, el Gerente de la Ignorancia y la Inmortalidad, preguntan al unísono al pobre hombre, desesperado: “¿Y así no gustas de la democracia?”

-Avis Cana

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