–  El voto ciudadano ¿es un derecho o es un deber? Si es un deber, hay que votar pase lo que pase y no importan las condiciones electorales o las sintomatologías de fraude. Si es un derecho, se ejerce de manera consciente, sabiendo el peso que tiene la decisión de votación para la comunidad y es un derecho no votar si no están dadas las condiciones de respeto a ese voto

– La abstención es un derecho político. La abstención, que es una decisión consciente, ciudadana, es una acción política que expresa una voluntad también política, de rechazo a las reglas del juego. Es una acción valiente contra el discurso que votar es un deber que debe ejercerse independientemente que el proceso electoral esté viciado desde sus raíces. El no avalar un proceso electoral corrupto es el primer paso para limpiar esa corrupción y preparar nuevas y mas activas acciones cívicas ciudadanas. Es la forma , en las condiciones actuales y en medio de una pasividad relativa generalizada, de decir “Basta Ya” y mandar un mensaje de advertencia a los que manosean y manipulan y se burlan de la voluntad popular. Es un importante primer paso.

–  Las elecciones en Nicaragua son un estricto show, no un ejercicio de la democracia a través del cual el pueblo ejerza su soberanía. Es increíble adonde hemos caído en medio de la demagogia, las amenazas y el miedo al cambio. Unas elecciones en donde se votara a ciegas, sin conocer siquiera quienes son los candidatos, porque el argumento es que se vota “por proyecto”, “por partido”. Así no hay responsabilidad de la persona elegida, no hay obligación de rendir cuentas, pues nadie se atreverá a hacer rendir cuentas a un partido determinado.

Votar o no votar, no es esa la cuestión, sino el marco político que reconozca todos los derechos integrales de la ciudadanía y en especial, que las condiciones permitan ver que la democracia no es prender un fósforo; que la democracia no consiste solamente en concurrir cada cierto tiempo a elegir a pacotilleros de los cuales nos arrepentiremos haber elegido, en directo o por defecto, o porque son ineptos, o ladrones, o corruptos, o déspotas o practican el nepotismo o ¡santa maria de las democracias!, son todo eso junto.

Votar por alguien, anular el voto, manchar la boleta, incluso patear la caja de votación, gritarle “!corrupto!” al CSE y sus funcionarios, no ir a votar porque no hay por qué, ni por quien, son todos derechos ciudadanos y hay que ejercerlos.

Pero por mas que se razone, por ejemplo, que sea como sea, hay que ir a votar el 4 de noviembre en estas las peores elecciones habidas desde 1989, no debe hacernos creer que el voto es mas importante que la propia democracia, la democracia que demanda el pueblo. No es el voto el que está en juego, es la democracia misma.

–  ¿Qué tan difícil es construir en pleno siglo XXI, una nación? Pues esa es la tarea que tiene frente asi, Nicaragua, a la que ya le parece haber llegado la hora de dejar atrás las indecisiones, las vacilaciones que le hacen vivir más el pasado, que viendo al futuro.

Anuncios