En medio de una masa de potenciales donantes ultra millonarios, el candidato republicano Mitt Romney,  sintiéndose entre pares, realizó  un genuino streap-tease sobre el fondo ideológico y de clase de su plataforma de gobierno, que bien puede costarle su derrota electoral próxima, gracias a un video logrado a través de un teléfono celular en la lujosa cena[1]:

En ella, Romney ataca los programas de subsidios y coberturas por desempleo, de vivienda, salud, educación, que el gobierno de Obama, mal que bien, ha venido sosteniendo y deja entrever que esos ciudadanos estadounidenses beneficiarios del apoyo federal (el 47% de la población económicamente activa) nunca van a votar por él, por Romney, insinuando que prefieren sobrevivir de esa manera, gracias a las políticas de Obama, que someterse al programa republicano de recortes de gastos sociales y de impuestos que está proponiendo en su candidatura.

Afirma, textualmente: “son dependientes del Estado, creen que son víctimas, que el gobierno tiene la responsabilidad de cuidar de ellos, que tienen derecho a salud, alimentación, vivienda o como lo quieran llamar”.

Y añade: “Mi trabajo no es preocuparme por esas personas. Nunca los convenceré de que deberían asumir su responsabilidad y preocuparse de sus vidas”.

Es decir, mientras los ultra millonarios comerciantes, especuladores financieros y banqueros, tienen en una profunda crisis recesiva-financiera a Estados Unidos, en la que se condena al desempleo y a la ruina a miles de ciudadanos…el trabajo de este flamante candidato a presidente de esa nación, no será ocuparse de los efectos de esa crisis especulativa que sus pares alientan, su trabajo no incluye preocuparse por ese 47%!

Obvio, esto es consonante con su política de recorte de impuestos a los ricos, mientras el gobierno siga pagándole a ellos, a los ricos, los rescates necesarios para no ir a la quiebra. O sea, los fondos públicos deben estar a la orden de los ricos en crisis y no de la clase media o los pobres afectados por esa crisis.

Las reacciones adversas no se han hecho esperar, sumándose a una fila de “metidas de pata”, que en realidad no son tales, sino expresiones genuinas del tipo de Estados Unidos que el candidato republicando va a ” gerenciar” y que incluyen:

–          Las expresiones groseramente racistas en Israel, afirmando que la Providencia y las diferencias culturales marcan la diferencia entre judíos y palestinos y llamando a Jerusalén “la capital de Israel”, en contra del sentir internacional en este delicado tema.

–          Su resistencia, hasta días recientes, a hacer pública sus declaraciones de impuestos, bajo sospechas de haberse estado protegiendo en paraísos fiscales para pagar menos. Al respecto, el recién pasado viernes 21 de septiembre, Romney finalmente dio a conocer la declaración de ingresos e impuestos del 2011, generando más dudas sobre su transparencia: mientras un ciudadano con 50 mil dólares anuales de ingresos, paga un promedio de 35%, Romney aparece pagando un 14% y eso, tomando en cuenta que no aplicó deducciones a las que tendría derecho “a fin de pagar mas impuestos”, dijo, con las cuales su pago se hubiese reducido a menos del 13%. Eso puede resultar irritante para aquel contribuyente de clase media, que paga un 35%.

–          Sus posiciones fundamentalistas <8bueno, recordemos que es un típico mormón), en contra de los matrimonios u uniones homosexuales (defendido por Obama) sus posiciones antiaborto, sus misóginas  ideas sobre las violaciones, la anticoncepción, en contra de la Seguridad Social, el Medicare y Medicaid. Incluso dándole a estos temas,  mas énfasis que los serios problemas actuales de desempleo en Estados Unidos.

Luego de la tremenda metida de pata del 47%, este Mini-Me de los ricos de Estados Unidos, Mitt Romney, demuestra que los republicanos no han podido hallar nunca candidatos al menos de la estatura intelectual de un John Kennedy, un Jimmy Carter, un Bill Clinton, o el mismo Obama, al que consideran demasiado negro, demasiado liberal, demasiado “socialista”.

No hay mucha diferencia entre la simpleza brutal de los Bush y este nuevo candidato republicano; se le nota la misma mirada del pollo de la que hablaba  Paul Hertzog: “La enormidad del cerebro plano, la enormidad de la estupidez es simplemente abrumadora. Tienes que hacerte el favor, cuando estés en el campo y veas pollos, trata de mirar a uno de ellos en los ojos con gran intensidad y la intensidad de la estupidez que en esa mirada vuelve hacia ti es justamente increíble. Por eso es muy fácil hipnotizar pollos, ellos  son muy propensos a la hipnosis”.

Este “pollo” está casi asegurando ser el mejor factor aliado para la re elección de Obama. La ultraderecha tendrá que soportar otro periodo de un presidente “que no se parece en nada a los presidentes de los billetes del dolar”, al decir del mismo Obama.


[1] Un resumen explicativo y critico en español en: http://www.youtube.com/watch?v=xkeoTmHih4Y&feature=results_video

©Carlos A. Lucas Aráuz. Septiembre 2012

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