El caso de Karina Bolaños, del gabinete de la sra, Chinchilla. Son puntualizaciones en mi twitter @carlosalucasa:

– Sadismo sin precedentes, el de los mal llamados periodistas, que al reseñar la noticia de Karina Bolaños, repiten su video privado.

– Ese morbo, cuando se descubre la pasión sincera de una mujer, es criminal. Sirve para reprimir la verdad de esa fuerza, en una mujer.

– Quieren hacer escarmentar al resto de mujeres, que cuidado se atreven a sentir de la misma manera, serán lapidas en público.- Es una lapidación pública, en los medios, exhibiendo como espectáculo, esa desnudez pura, sincera y erótica de una mujer, entregada a lo que creía, a quien creía.- Lapidación en pleno siglo XXI, sin atender que el video es totalmente privado, de una persona a otra.

– La noticia, como en CNN, no es la destitución de su cargo, sino de cómo una mujer como cualquier otra mujer normal y sana, siente y desea.

Ese es el sentido, incluso de la nefasta decisión de otra mujer, la sra. Chinchilla, que reaccionó como cualquier macho pigmentado de moralina, reprimiendo sin mas, despidiéndola como si hubiese faltado a sus deberes de funcionaria.

Y no se dice nada del criminal individuo que hizo público ese video. Su identidad e integridad han quedado protegidas!

Es la mujer quien ha sido lapidada.

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