The next ‘revolution’ for Nicaragua: energy Independence

-Tim Rogers

Un artículo de Tim Rogers para The Cristhian Science Monitor del 7 de febrero de 2012 se tituló, en español: “La próxima ‘revolución’ para Nicaragua: la independencia energética” y ha estado teniendo una amplia difusión en medios ligados al gobierno.

¿Realmente un cambio de matriz energética, puede ser en sí misma revolucionaria? ¿Cómo y quiénes están conduciendo esa “revolución” energética?

Los apagones de la “Nueva era” que no era nueva

Plantas venezolanas de bunker

Todos recordamos la tortura que significaban los absurdos (por la falta de respuestas y los intríngulis relacionados de la política criolla) de los apagones eléctricos en el gobierno de Bolaños. Y nadie puede dejar de aplaudir el hecho concreto que la alianza Ortega-Chávez, suspendió esa nociva inoperancia, logrando ampliar la capacidad generadora en 343 Megavatios (MW ). Bueno, aun cuando se haya hecho y se siga haciendo, a costa de seguir quemando derivados del petróleo para obtener la mayor parte de los casi 600 Megavatios que demanda Nicaragua.

Es ésta una matriz energética que incrementa la dependencia del país a las importaciones de petróleo y derivados. Esta dependencia no es crítica y criticable solamente por el impacto ambiental que genera en toda su cadena y en las mismas ciudades, sino por generar una alta dependencia política a las fuentes y por la no menos alta dependencia de los ciclos económicos internos, a las fluctuaciones de precios internacionales del petróleo y sus derivados.

La economía nacional deja de responder así a sus propias leyes internas y se convierte en una economía esencialmente reactiva a las fluctuaciones de los precios internacionales del petróleo.

La ironía es que Nicaragua abunda en potenciales energéticos propios: con una pronunciada actividad volcánica a lo largo de la cadena de Los Maribios, que corre paralela al Oceáno Pacífico, con las fuerzas del viento que corre libre desde el océano a través de los grandes espejos de agua de sus grandes lagos y con abundantes-aunque cada vez menos-caudales de agua que caen desde zonas altas a otras más bajas, tiene posibilidades de desarrollar sus propias fuentes alternativas de energía y de hecho, lo ha estado haciendo especialmente desde los años 60-70.

Energía de la tierra

La cadena volcánica de los Maribios, según estimaciones, puede generar 1,500 MW, distribuidos en 12 áreas o puntos de extracción de energía de vapor. Sin embargo, Nicaragua no ha “carburado” proyectos geotérmicos más allá de los estudiados e incluso puestos en marcha desde los años 60-70 por la dictadura somocista .

Proyecto Momotombo: Ëste es el más viejo punto de aprovechamiento geotérmico; está bajo concesión (2002), de la empresa privada Ormat (Nevada, Estados Unidos), que está produciendo 28 MW y vendiéndolos a las empresas distribuidoras concesionarias Disnorte y Dissur, antiguas filiales de la empresa española Unión Fenosa, adquirida a su vez, por Gas Natural , también española.

Ormat tiene también, proyectos geotérmicos en Zunil (24 MW) y Amatitlan (20 MW) en Guatemala y en Miravalle, Costa Rica (18.1 MW), además de México y Estados Unidos.

Planta geotérmica San Jacinto Tizate fue valorada en su potencial geotérmico desde 1969-1971, por prospecciones realizadas por AID con apoyo de la Texas Instruments Inc. Fue inicialmente puesta en marcha por empresas estatales de la antigua URSS en los años 80. Concesionada sucesivamente a empresas italianas e incluso israelíes, antes de la llegada de la actual concesionaria Polaris Energy Nicaragua, produce actualmente 36 megavatios de energía geotérmica.

Polaris, con una concesión por 25 años, es una filial de Ram Power Inc., empresa con sede en Reno, Nevada, EEUU. El conocido economista y ex ministro del gobierno de Enrique Bolaños, el Dr. Mario Arana, figura en el Board of Directors de Ram Power.

El grueso de la inversión de Ram Power en Nicaragua se ha hecho con financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y de IFC, corporación financiera del Banco Mundial, que ha aportado USD42 millones para su segunda fase de 36 MW adicionales. Esta empresa, que tiene concesionados 40 km2 para sus negocios, estima que para diciembre 2012 estaría generando los 72 MW, lista para vendérselos al gobierno de Nicaragua, a través de las ya conocidas empresas españolas Disnorte y Dissur.

Ram Power, que  estima obtener entre USD 8-10 millones de dólares anuales de utilidades libres de impuestos, maneja otra concesión de 100 km2, cubriendo el potencial del complejo volcánico Casita-San Cristóbal, de unos 140 MW, a través de otra subsidiaria, la “Cerro Colorado Power, S.A.”.

Pregunta: La energía geotérmica, que definitivamente tiene cierto peso sustitutorio y puede llegar a incrementarse, alterando la matriz energética dependiente del petróleo y sus derivados, asegura realmente un salto revolucionario cuando está prácticamente en manos de capital inversionista extranjero, o de politicos-empresarios criollos, en concesiones, de 30 años y no significa como se alega, un potencial de baja de tarifas y de independencia energética como país?

Segunda parte: La energía del viento…

Anuncios