Como esos vecinos que no se ponen de acuerdo en cuáles son sus linderos legales y de vez en cuando se tiran de las greñas, se mueven los cercos con diversos trucos, profieren amenazas mutuas y llaman a arrebatos territoriales o hasta llegar eventualmente a la violencia, los Estados y gobiernos de Costa Rica y Nicaragua atizan el nacionalismo ramplón por capítulos, según los humores y necesidades políticas del momento y ocupan el tema del Rio San Juan como caballito de batalla de sendas razones de Estado y de oscuros intereses políticos.

Al dragado improvisado del gobierno de Ortega en el Rio San Juan, el gobierno de la señora Chinchilla ha respondido con 160 kilómetros de carretera de asfalto en el borde del mismo Río: un gobierno azolva mientras el otro, draga esos materiales, cada quien dando sus razones,pero no las verdaderas.

 

 

 

El fondo del asunto es…

Ambas partes no plantean con claridad el asunto de fondo: se debe proceder, de manera consensuada y bilateralmente o de igual manera consensuada mediante supervisión internacional, en este caso, eventualmente bajo la supervisión del Tribunal de La Haya, a quien ambas partes han reconocido jurisdiccionalidad, a FIJAR EN EL TERRENO Y CON EL APOYO EN HERRAMIENTAS Y TECNOLOGIAS MODERNAS, CADA 200 METROS, AL AMOJONAMIENTO FISICO, VISIBLE, SEÑALANDO EL CURSO DE LA DELIMITACION FRONTERIZA[1].

Palabra clave: amojonar no significa delimitar, pero es su siguiente paso

Fijarse que NO estamos hablando de delimitar fronteras. Estas ya han sido definidas y fijadas de común acuerdo entre ambos países, mediante tratados y acuerdos bilaterales, mediantes Tratados y Arbitrajes internacionales a lo largo de los años: el siguiente urgente paso después de una delimitación fronteriza entre países, es el AMOJONAMIENTO, la señalización física de hitos naturales o especiales que marcan EN EL TERRENO, el curso de la separación fronteriza.

Este trabajo de AMOJONAMIENTO se inició en cierto periodo entre Nicaragua y Costa Rica mediante comisiones binacionales que fueron acordando e instalando, de manera consensuada y registrada, en cierto tramo, esta señalización. Por extrañas razones, ambos países suspendieron este necesario esfuerzo.

Mientras los países alberguen o alienten dudas sobre dónde corre y se mueve la frontera (que no es siempre un perfecto trazado rectilíneo) EN EL TERRENO, con otro u otros países, los roces, malentendidos y pasiones nacionalistas y territoriales irán acumulando asperezas, malestares y actitudes, de ambas partes, que podrán servir de hilo conductor para manipulaciones a favor de intereses internos de esos países, según el poder político de turno, lo disponga.

El tema fronterizo es leña del nacionalismo ramplón…cuando no hay amojonamiento

La prueba de estas funciones de manipulación política de estas insuficiencias, las podemos hallar fácilmente en las fronteras norte y sur, este y oeste, de ambos países: Nicaragua tiene en absoluto abandono todo el trayecto de su frontera Norte donde delimita con Honduras con un Río que sí es fronterizo (Wanky o Río Coco). En este caso, el laudo del Rey español Alfonso XII (1906) y su ratificación(ante cuestionamientos de Nicaragua) por la Corte Internacional de Justicia en 1960, definió la vaguada del Río Coco  como la frontera entre ambos paises. O sea. este Río sí sería binacional, compartido a medias por ambas partes.

Con todo, es una zona históricamente abandonada en todos los sentidos. Igualmente su mar territorial y frontera marítima en el Caribe, así como todo el trayecto fronterizo sur entre Nicaragua y Costa Rica: escasa infraestructura, casi nada de atención a las poblaciones fronterizas, oficinas de aduanas o migratorias deprimentes, pocas vías o medios de comunicación con las fronteras, etc.

Lo mismo sucede del lado de Costa Rica con Nicaragua o incluso del lado de la frontera sur de Costa Rica con Panamá, donde basta darse una vuelta por Sixaola, del lado tico, para comprobarlo.

Las fronteras entonces, no son cotidianamente una preocupación o foco de atención de estos estados y Gobiernos, en beneficio de sus ciudadanos y soberanía en esas zonas, sino cuando se utilizan para esas periódicas agitaciones políticas en pro de intereses políticos específicos. Nicaragua y Costa Rica, deben acordar de manera urgente, como decíamos, mediante un esfuerzo binacional, la continuación de los trabajos de amojonamiento.

Pueden surgir desacuerdos, dudas o preguntas en ese proceso: se señalan para dilucidarlas en una siguiente fase o de no haber acuerdo, someter esos puntos a arbitraje ante un tribunal o autoridad mutua y previamente acordada. Pero se habría podido avanzar en la mayor parte del trayecto, descomprensionando el asunto desde un problema aparentemente fronterizo hacia uno de amojonamiento de frontera.

Pueden surgir problemas técnicos y conceptuales: por ejemplo, cómo señalar hitos en el margen derecho de un río (dado que no se pueden suspender físicamente en las aguas) hasta donde llega la soberanía territorial de un país y se inicia la del otro. O cómo señalar la frontera cuando esta aparentemente es “móvil” según el curso de las aguas vaya señalando el margen derecho del río, de acuerdo al caudal, la velocidad, de las aguas, el azolvamiento, labores de drenaje y dragado, obras ingenieras a uno u otro lado del río, etc.?[2]

Ejercicio de control en el Chamizal. En: http://portal.sre.gob.mx/elpaso/index.php

 

Como se ve, la temática no es tan simple como declarar, antes de contestar estas preguntas, que el otro es “un país enemigo” o la simpleza absoluta del lema “Río San Juan es nica”, dado que esto es cierto…hasta llegar a su ribera derecha, según los tratados.

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[1] Los especialistas hablan de la fijación del “límite arcifinio” (señalamiento por elementos naturales tales como ríos, costas, montañas, cañadas, etc.) o un límite matemático, definido por métodos topográficos de rumbo, azimut, paralelos de latitud, etc.), además de la instalación de monumentos artificiales o mojones.

[2] Por ejemplo, el caso es diferente cuando el Río es fronterizo, como el Coco entre Nicaragua y Honduras y el Río Bravo entre Estados Unidos y México. El caso del punto del Río Bravo, El Chamizal, entre estos dos últimos países ilustra la forma de solución: terminaron construyendo un lecho y borde con concreto de 51 metros de ancho y 4.6 metros de profundidad, para dejar fijo el punto medio que dividía al Río y asi fijar si el Chamizal era de Mexico o de Estados Unidos.  No es el caso del Río San Juan cuyo caudal de aguas es enteramente nicaragüense…hasta el borde derecho del río, donde comienza la soberanía de Costa Rica.

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