En cierta ocasión, un dirigente sandinista minimizó las demandas de elecciones en los años 80, llamándolas  “una rifa del poder” en contraposición a un supuesto “poder popular” del cual ya nadie se acuerda. Pero ese mínimo mecanismo democrático electoral, se ha convertido ya en Nicaragua en algo peor, en una especie de pantomima de los juegos de “toro-rabón” de nuestras ferias de pueblo.

En la nota “La estrategia del calamar”, de julio 2010, expresaba, mi posición respecto al absurdo razonamiento ingenuo-oportunista de la ¡Oh-posición! de Nicaragua, como le llamaba, de participar en unas elecciones con las siguientes características:

Características de las elecciones en Nicaragua:

– Candidato oficial con ventaja, pues nunca renunció al cargo presidencial para serlo. Esto le daba una indudable ventaja clientelista sobre las masas sensibles en sus demandas urgentes de sobrevivencia y alivio. Es tu riesgo, si compites contra eso.

– Candidato que viola los claros y precisos mandatos constitucionales para lograr un tercer mandato presidencial y un mandato de sucesión continua, destrozando la constitucionalidad, la base de la convivencia del colectivo de una nación. De esa manera, se fragiliza absolutamente toda la legalidad y la legitimidad de su funcionamiento, incluyendo, como en pasados procesos electorales, la vulnerabilidad jurídica de los partidos y organizaciones de la sociedad civil, el argumento  ingenuo-oportunista para participar. Es complicidad si ignoras y minimizas la significancia de eso.

 

Tribunal Electoral con magistrados de cargos vencidos, situación que la Oh-Posición no pudo, pero principalmente, no quiso, resolver. Pretender obtener el voto popular a través de un Tribunal espurio de elecciones, te convierte también en espurio, te haces cómplice.

Seis años de espera; tres años de tretas, engaños de la oposión; cinco minutos para consumar un nuevo pacto.

 

Tribunal Electoral que guarda en secreto todavía, y declaró electo a un presidente en 2006, con un 8% de votos nunca escrutados. Este mismo Tribunal celebró elecciones municipales a los dos años (2008), con serias anomalías suficientes al menos para declarar nulas dichas elecciones. Si participaste en esas elecciones municipales a pesar de todo lo anterior, nadie te va a creer ni va a validar cuando digas que todo era un fraude.

 Si te desgastas llamando a la unidad con el precepto que es esencial hacerlo con el partido cómplice, el alter-ego que ha hecho posible TODO lo anterior y así confundes a los futuros votantes, en realidad, estás trabajando por la división del voto. Te convertís en parte de la estrategia de dividir la capacidad de ser una verdadera alternativa para el avance del país.

 Si de paso, aceptas al candidato de esos gremios empresariales que en los negocios son socios necesarios de los neo empresarios estatales, en un proceso de reacomodamiento de las clases propietarias, un candidato senil, no tanto por su edad, sino por su pensamiento atrasado, retrógrado, fundamentalista e incluso misógino, homofóbico, cuyo más avanzado pensamiento social es la caridad y el paternalismo, sabes que no podés convertirlo en una opción de poder…mucho menos tomando en cuenta todo lo anterior.

Por todo eso, precisamente, ya que nunca planteó la lucha más consecuente por la democracia, este agrupamiento, esta sociedad limitada de oportunistas políticos arrastró y literalmente ENGAÑÓ, DEFRAUDÓ, DEBILITÓ, CONFUNDIÓ, DESARMÓ Y DESORGANIZÓ a los votantes y PROSTITUYÓ  la única arma institucional de convivencia mínima  en una democracia, las elecciones, el voto, la soberanía popular.

Seis años de espera; tres años de tretas, engaños de la oposición; cinco minutos para consumar un nuevo pacto: se trataba solo de un cambio de socios, como lo veremos en la Asamblea.

Y todo esto se comprueba en la actitud de esta logia política, que después de las elecciones con estas características y con este colaboracionismo camuflado, con la estrategia del calamar, en medio de un profundo y denso discurso de ocultamiento, ahora está sin rumbo, sin consigna, sin estrategia, sin plan de lucha, volviendo a ver hacia afuera y soñando que la OEA, la ONU, Obama, el centro Carter, el Congreso de Estados Unidos, ojalá, según ellos, que hasta los marines como en Irak, Libia, les ayude en un camino que ella misma, esa logia política, ayudó a bloquear y volver inviable, a convertir el proceso electoral en un simple juego de “toro rabón”.

Nicaragua, de esa manera, sigue presa de la demagogia, del paternalismo, de ese movimiento de círculo en círculo en ese infierno anti democrático que no la ha librado ni de tiranías, ni de dinastías, ni del parasitismo de las élites y de todo lo cual, solo las  nuevas generaciones podrán liberarla y para siempre.

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