Entré en la muchedumbre

sacudida por los estallidos,

nadando dentro de ella,

hacia vos.

La corriente se extinguió.

Salí de la multitud

sacudido por  mis estallidos;

conté rostros y risas frescas y cabelleras sueltas

o amarradas para no irse detrás

del viento

en la multitud jubilosa

que desfiló delante de mi frustración

de no verte.

 Quede atrás de la multitud

con el sabor de pólvora granada

en los labios

y aquel poema

marchitándose en mis manos.

 

©Carlos Alberto Lucas Arauz.2011

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