Curioso… Releyendo un comentario mío de octubre 2004 (ver links abajo) sobre Ricardo Mayorga y su derrota ante Tito De Trinidad, se nota que sigue siendo válido para el final trágico de su última pelea con Miguel Cotto, donde resignó casi argumentando que se le había fracturado el brazo izquierdo. Era quizás el terrible efecto de los golpes recibidos en su cabeza a lo largo de la pelea y en ese episodio 12 en particular.

El comentario a que me refiero fue publicado el 8 de octubre de 2004 en EL NUEVO DIARIO…(También, por un error involuntario, que lamenté mucho, se publicó en La Prensa de la misma fecha. Como observacion colateral,el Diario La Prensa censuró la línea que decía: “Y pueden haber hasta empresas, organizaciones y hasta partidos políticos con este perfil”.Recordar que estábamos en tiempos de Bolaños).

http://archivo.elnuevodiario.com.ni/2004/octubre/08-octubre-2004/opinion/opinion-20041007-03.html

http://archivo.laprensa.com.ni/archivo/2004/octubre/08/opinion/opinion-20041008-05.html

El comentario publicado, tomando a Mayorga como estudio de caso, hace referencia a las siguientes categorías del arte de la administración: Trabajar para desarrollar y obtener los recursos/Aprovechar las oportunidades/El arte de administrar/La responsabilidad en el manejo del éxito/El manejo en la crisis.

Puede ser pertinente una lectura de ese comentario, enfatizo, de 2004. La verdad es que Ricardo Mayorga, sea como sea y de alguna manera víctima de su formación en un sistema social y cultural como el de Nicaragua, logró como boxeador, por esfuerzo propio en gran parte de su carrera, entrar al ring a fajarse con lo mas graneado del boxeo y de una manera relativamente rápida: Mientras Arguello tuvo que recorrer algo así como 90-95 peleas para llegar a sus tres títulos en su trayecto, Mayorga recorrió casi la mitad de eso, para lograr también tres títulos mundiales y perseguir una cuarta corona. Se enfrentó a boxeadores de talla mundial y permanente como Andres Lewis,Vernon Forrest, Cory Spinks,Tito de Trinidad,Oscar de la Hoya, Shane Mosley, Miguel Cotto. Y se miraba factible una pelea con el extraterrestre Manny Paquiao. Una forja como boxedor, no despreciable, al margen de sus resultados, efectividad, comportamiento personal, acusaciones penales y legales (como la acusación de violación) y formas de expresión de Mayorga.

Evidentemente, se notó el esfuerzo de preparación y deseo de triunfo de Mayorga en esta última pelea, aunque su vieja norma de comportamiento le dominaba una y otra vez, como cuando temeraria e irresponsablemente se auto arrinconaba en una de las esquinas a retar al adversario.

Quizás este es un reflejo de lo que internamente Ricardo tiene en su mente como filosofia de vida. Arrinconado, combatiendo desordenadamente y en desventaja pero ansiando que llegue el adversario, le golpee y saque de la pelea, porque internamente él mismo no se cree merecer el título de triunfador, o si se da la oportunidad, quizás con un golpe contundente de furia, odio y casualidad, erigirse con el triunfo. Es una filosofía de vida.

El primero y verdadero contrincante...

Lo cierto es que en esta pelea contra Miguel Cotto, Mayorga no peleó contra un rival mejor dotado, más joven, más técnico, más sereno y en control como ese Cotto: la pelea fue contra sí mismo.Durante toda la sesión.

Ojalá que la derrota como boxeador le dé el triunfo de haberse vencido a sí mismo.

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