El ocaso de los dioses, siglo XXI

Me gusta como suenan los mitos derribados, los dioses caídos en pedazos, el “plop!” de los sueños en la realidad, la verdad de bisturí dicha por un niño que parecía distraído, las tablas de la ley estrelladas en los becerros de oro, el mascullar de los dioses de antaño ansiando un empleo o una “segunda oportunidad”, el tic  nervioso de las mandíbulas de  reyes, príncipes, ayatollahs, “jefes de la revolución”, “padres de la patria”, gran hermano,  magistrados de toga prostituida oyendo  a su vez el roce creciente de “las patas de los hombres descalzos manchando las alfombras de los opulentos”, los sonidos reales del real siglo XXI.

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