El 27 de abril de 1961, John F. Kennedy,35º Presidente de Estados Unidos de América, en un discurso en el Waldorf Astoria ante la todopoderosa American Newspaper Publisher Association , puso el dedo en la llaga contraponiendo los intereses de Estado frente al derecho del pueblo a ser informado sin “secretismos”.

 Inusitadamente, Kennedy  describió directamente como funcionaba el sistema de poder en Estados Unidos, a través de los grandes trust de prensa, ocultando y tergiversando la realidad de acuerdo a intereses oscuros. Miremos un par de fragmentos de ese discurso:

Intereses de Estado y de los poderosos:

“Se nos opone alrededor de todo el mundo una monolítica y despiadada conspiración que se apoya, primariamente, en medios encubiertos para aumentar su esfera de influencia (…) Es un sistema que ha reclutado vastos recursos humanos y materiales para construir una muy bien atada y altamente eficiente maquinaria que combina operaciones militares, diplomáticas, de inteligencia, económicas, científicas y políticas. Sus preparativos son secretos, no se publican. Sus errores se entierran, no se señalan. Quienes disienten son silenciados, y no reconocidos. Para ello no se repara en gastos. Los rumores no se publican. Ningún secreto se revela. Es la máquina que conduce la Guerra Fría, en resumen, con una disciplina rigurosa que ninguna democracia puede esperar o desear alcanzar”…

Y mas adelante, sobre el papel de los medios de comunicación:

“Sin debate, sin crítica, ninguna administración y ningún país puede sobrevivir. Es por eso que el legislador ateniense Solón decretó que un ciudadano que escapaba de las controversias cometía un crimen. Y es por eso que la prensa fue protegida aquí por la Primera Enmienda a la Constitución. Es el único negocio protegido constitucionalmente. Y no lo está principalmente para divertir y entretener. No lo está para enfatizar lo trivial y lo sentimental. No está protegida para “dar al público simplemente lo que éste quiere”, sino para informar, para enardecer, para hacer reflejar, para mostrar nuestros peligros y nuestras oportunidades, para indicar nuestras crisis y nuestras opciones, para liderar, moldear, educar e incluso a veces, para hacer enojar a la opinión pública”.

Son frases contundentes viniendo de un Presidente de Estados Unidos en funciones y son utiles no solamente para darnos criterios sobre el papel de fenómenos como Wililkeaks, sino el papel de medios actuales como Internet, Facebook y demás redes sociales que juegan un papel “no principalmente para divertir y entretener (…), sino para informar, para enardecer, para hacer reflejar, para mostrar nuestros peligros y nuestras oportunidades, para indicar nuestras crisis y nuestras opciones, para liderar, moldear, educar e incluso a veces, para hacer enojar a la opinión pública”.

¿Alguien puede estar en desacuerdo con estas expresiones firmes y claras de ese luego asesinado, Presidente estadounidense?

Si, por un lado, la actual Administración Obama, que persigue y enjuicia a Julian Lassange, por sus revelaciones en Wikileaks, contradiciendo de la A a la Z los formulaciones de Kennedy sobre estos temas.

Y también la Administración Castro, de Cuba: Mientras Venezuela apoya a Cuba llevando las conexiones de fibra óptica a la isla, un derecho conculcado por el bloqueo de Estados Unidos, rompiendo así un despiadado aislamiento al pueblo cubano, el gobierno cubano se apresta a regular, espiar, medir, dosificar las opciones de conexión de los propios jóvenes cubanos, tildando a los bloqueros que están surgiendo y expresándose, como contrarevolucionarios, sin derecho ni a conectarse, ni a expresarse, ni a “hacer enojar a la opinión pública”.

El papel de la comunicación social a través de las redes de Internet y el acuerdo para desarrollar acciones legitimas de cuestionamiento de los poderes establecidos, se ha visto en toda su magnitud en los movimientos democráticos en varios de los países árabes: Túnez, Egipto, Yemen, Libia, Iran, Irak, etc.

¡Liderar, moldear, educar… y a veces, enojar a la opinión publica”, parece una definición perfecta para las funciones y los derechos de libre información, expresión y manifestación, especialmente a través de estas redes y  medios sociales.

Este derecho deber ser defendido en todas partes y momentos.

Discurso de Kennedy, subtitulado en: http://www.youtube.com/watch?v=ru71aSygXOk&feature=related

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