Bus en Nicaragua: Tratamiento cotidiando del sistema para bajar la autoestima de su gente

Subió el bus que iba hasta la pata, la joven comercianta rumbo al mercado, cargada de una mochila, tres bolsas, un niñito de 3 tres años.

Pasó junto a un hombre joven, corpulento (hombre 1). Ella se detuvo junto a él como pidiéndole en silencio la amabilidad del  asiento, pero el joven sólo la quedó viendo un rato y luego clavó la vista en las ráfagas de imágenes de las ventanillas a medida que el bus corría contra los relojes de sus fiscales de ingresos.

La joven comercianta hacía malabares para sostener el equilibrio con mochilas, tres bolsas y el pequeño niño. Otro joven (hombre 2), sentado dos filas más atrás, la llamó y le ofreció el asiento a la joven, quien se lo agradeció sonriendo, arregló sus cosas, acomodó al niño en sus piernas  y luego clavó la vista en las ráfagas de imágenes de las ventanillas a medida que el bus corría contra los relojes de sus fiscales de ingresos.

Alberto Sánchez que, observador,  iba en la fila trasera, se preguntaba: ¿es machista el joven que no le ofreció su asiento a la joven aun viéndola en apuros? …mmm…o ¿es sutilmente machista el que le cedió el asiento, considerándola débil?¿Cuál de los dos es el machista? ¿O menos machista? ¿O lo son los dos? Y se distrajo clavando la la vista en las ráfagas de imágenes de las ventanillas a medida que el bus corría contra los relojes de sus fiscales de ingresos

¿Es machista el que solamente clava la vista en las ráfagas de imágenes de las ventanillas a medida que el bus corre contra los relojes de sus fiscales de ingresos?

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