Los jueces de la Haya no le hicieron ningún tipo de pregunta a Costa Rica.

Los jueces de La Haya le hicieron 8 sesgadas preguntas a  Nicaragua, donde implícitamente aceptan las tesis invasionistas y “ambientalistas” de Costa Rica.

Esto no es una buena señal sobre quien està avanzando en ganarse la opinión de los jueces de La Haya. En el tipo de preguntas que estos le han hecho a Nicaragua, en la forma de estructurarlas, en los supuestos en las que se basan, ya se intuyen posiciones sesgadas que no beneficiarían a Nicaragua.

Es probable con ello, que La Haya, por principio, llame a Nicaragua a una serie de medidas cautelares dirigidas a evitar cualquier posibilidad de roce por límites fronterizos, cualquier posibilidad de agravamiento de los daños ecológicos, evitar cualquier incremento de tropas o medios de guerra en la zona fronteriza, hasta que La Haya se refiera al fondo del asunto. Este es el objetivo inmediato que persigue la estrategia de Costa Rica.

En cambio, una resolución sobre el fondo del asunto, puede llevar como promedio, 2-3 años. Incluso, este tipo de medidas dirigidas entre otras cosas, a detener el dragado a partir de las 3 millas desde El Castillo y hasta su desembocadura de manera inmediata y como carácter temporal mientras dure el juicio, va a restringir, por no decir, impedir, la necesidad de la densificación de fronteras entre ambos países. La densificación de fronteras, es decir, la instalación física de monumentos y señales, debidamente certificada por ambas partes, es la única manera de llevar al terreno, lo estipulado en los diversos tratados y laudos en los que se basa la definición de sus límites y de despejar cualquier posibilidad de disputa o confusión fronteriza.

Para lograr ésto, Costa Rica está presionando incluso en la Haya, al declarar sus mismos agentes en el juicio, que su país está considerando la posibilidad de renunciar a su postulado de proscribir al ejército y su tradición “pacifista”, si La Haya no atiende sus advertencias y reclamos cautelares y de fondo.

Estas posiciones de Costa Rica son prácticamente un chantaje moral y diplomático a los jueces, en medio de un proceso jurídico que debería estar sujeto únicamente a los principios del Derecho Internacional: Ningún Juez de La Haya querría que se le achaque la posibilidad de no haber evitado con una decisión jurídica, una guerra o enfrentamientos bélicos entre dos pequeños países de Centroamérica. Mucho menos entre un ejército fogueado, profesional, con armas y técnicas rusas cuyo Comandante en Jefe ha demostrado su manejo de la violencia y la fuerza incluso contra sus propios connacionales y un país con apenas policías calzados de mocacines y liderados por una mujer. Esta es la imagen que Costa Rica ha logrado posicionar a nivel internacional.

Lograr un freno a las actuaciones de ejercicio del sumo imperio y soberanía de Nicaragua sobre las aguas y el curso de un río que no es fronterizo, no es binacional, no es internacional, constituiría una victoria estratégica de Costa Rica, en sus tesis y pretensiones de co-soberanía en el Río San Juan.

Adicionalmente, los mismos agentes “militaristas” de Costa Rica en el juicio, mientras Nicaragua prepara sus respuestas por escrito a las preguntas ya sesgadas de los jueces, se están moviendo explícitamente en fuertes cabildeos en los países europeos, demandando la suspensión de todo tipo de ayuda económica y de fondos a Nicaragua.

Cuál podría ser la reacción de Nicaragua ante esta hábil emboscada montada por Costa Rica para sentar un precedente jurídico de sus pretensiones de co-soberanía sobre el Río San Juan y tomando en cuenta las condiciones de año electoral de este 2011?

Aceptar esas medidas cautelares y desarrollar el juicio de fondo, con el inconveniente de tener que detener el dragado del San Juan “en aras de la concordia centroamericana” y “la paz” podría tener réditos al reciclar las prédicas de la paz, la concordia, el espíritu binacional en las fronteras, en la estrategia electoral del partido de gobierno en Nicaragua. El costo estratégico para Nicaragua, sin embargo, sería inmenso en sus derechos de sumo imperio y soberanía sobre un rio interno como el San Juan.

La posibilidad de recusar las decisiones cautelares de La Haya, por otro lado, podría significar de hecho un enfrentamiento moral y diplomático de Nicaragua con el resto del mundo, daría fuerza a las pretensiones de Costa Rica de convocar  al Consejo de Seguridad por la “rebeldía” de Nicaragua, aunque también podría ser una oportunidad de llamar al espíritu nacional interno, al margen que la institucionalidad y el estado de Derecho se desmonten para siempre en Nicaragua.

Ambas posibilidades son un golpe  serio a la soberanía popular sobre su propio territorio y sobre el funcionamiento y naturaleza de su sistema político.

Estas son las 8 preguntas, a contestar el próximo 18  de enero 2011por Nicaragua:

(Preguntas originales en ingles en: http://www.icj-cij.org/docket/files/150/16291.pdf)

 

El juez Bruno Simma, de Alemania, pregunta a Nicaragua:

1. “Antes de comenzar la audiencia del 11 de enero de 2011, ¿notificó en algún momento Nicaragua, o intentó notificar a Costa Rica de su pretensión de que el curso de la frontera no sigue el que está documentado en todos los mapas existentes – incluyendo los nicaragüenses – sino que “alcanza el río propio por el primer canal que encuentra” (citando al primer laudo Alexander de 1897) siendo esta cláusula interpretada como referente al “Caño Harbour Head”?”.

  2. “Considerando los cambios físicos en el área del delta del río San Juan ya conocidos en el tiempo de los laudos Cleveland y Alexander, ¿por qué Nicaragua no ha hecho nunca, en el siglo pasado más o menos, un intento por negociar un nuevo curso de la frontera, o por lo menos de cambiar sus mapas?”

 3. “El proyecto de dragado concerniente al río San Juan se relaciona con un ambiente compartido. En vista de esto, ¿por qué el Estudio de Impacto Ambiental nicaragüense preparado a partir de 2006 y el permiso del Ministerio del Ambiente de diciembre de 2008 para el proyecto de dragado del San Juan, así como la extensión del permiso a la limpieza del “caño”, no fueron comunicados nunca a Costa Rica?”

 El Juez Mohamed Bennouna, de Marruecos:

 1. “¿Emprende actualmente Nicaragua trabajos en el canal llamado primer caño entendiendo por eso aquellas obras relativas a construcción o ampliación de ese canal, a la tala de árboles, a la remoción de vegetación sobre el terreno, o al vertimiento de sedimentos?”.

 2. “¿Mantiene Nicaragua sobre la porción de territorio denominada Isla Portillos tropas del ejército o agentes de cualquier otra índole?”.

 3. “¿Se compromete Nicaragua a no emprender tales trabajos ni enviar a sus tropas u otros agentes, mientras que la Corte rinde su sentencia sobre el fondo del asunto?”

 El juez Christopher Greenwood, de Reino Unido:

 1. “¿En qué fecha formó por primera vez Nicaragua la opinión de que lo que ha descrito como el primer caño era la frontera entre ella y Costa Rica, según el primer Laudo Alexander?”.

 2. “¿Notificó a Costa Rica de esa opinión? Si así fue, ¿cuándo y por qué medio lo hizo?”

 Ver: http://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/92426

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