Stephen Hawking, padece de Escelerosis lateral amiotrofica. No puede moverse, ni hablar.

La búsqueda de la física moderna es lograr una Teoría Unificada que pueda explicar el comportamiento de todo, de lo atómico o cuántico y lo planetario o cósmico, de la gravedad y la relatividad. Una Teoría que armonice los descubrimientos y teorías del inglés Sir Isaac Nexton, con las del  judeo-alemán Albert Einstein y pueda darnos una explicación integral del funcionamiento de las leyes de la materia, su movimiento y energía.

El científico británico Stephen Hawking (68 años), es uno de los científicos que actualmente trabajan fuerte tratando de descubrir esa Teoría Unificada, a la que llama “Teori- M”, ya planteada por Einstein. Este científico inglés afirma que la humanidad, “ese conjunto insignificante de partículas de la naturaleza”, está muy cerca de lograr esa síntesis.

Hawking está por lanzar al mundo su próximo libro titulado en inglés “The Grand Design” ((El Gran Diseño), a unos pocos días de la visita del Papa católico a Inglaterra, en el que el científico, dueño de la cátedra que impartía Isaac Nexton en Cambridge, afirma, según adelanto de The Times,  que el descubrimiento en 1992, de un planeta girando alrededor de una estrella a la manera que la tierra lo hace con el sol, le ha convencido que ni el sistema solar, ni la tierra, ni la humanidad, constituyen algo especialmente “diseñado” por una inteligencia y poder superior. Si así fuera, esos universos que vamos descubriendo, serían redundantes, afirma.

De esa manera, el Big-Bang u origen del Universo, seria obra de las leyes de la  física y de las fuerzas del caos y no la intervención de una voluntad divina, afirma, cambiando un poco declaraciones anteriores en la que no descartaba una visión religiosa sobre las leyes de la naturaleza.

Hawking de hecho está negando la afirmación de Einstein (“Dios no juega a los dados”) al concluir que es la incertidumbre la que mueve al universo y a la vida.

Esta discusión no es nueva en la filosofía de la ciencia. Han habido otros científicos como el croata NikolaTesla, que han dado ópticas interesantes sobre el asunto de la materia, la energía y de cierta forma, la espiritualidad.  De hecho, la física cuántica ha tenido que recurrir a hipótesis sobre partículas virtuales para desarrollar sus modelos. Allí  se nota  difuso el campo del saber (ciencia), del suponer (“creencia), hasta el punto que experimentados especuladores yoguis de la India como Ramakrishna Paramahamsa y su discípulo Swami Vivekananda (18631902) hayan influido tan decisivamente en científicos como el mencionado  Nikola Tesla y cuyos postulados o especulaciones espirituales colindan en semejanzas con algunas especulaciones avanzadas de las teorías cuánticas.

E igualmente está comprobada la capacidad especulativa humana en el terreno de la ciencia cuántica con el famoso escándalo de los hermanos gemelos  Bogdavov (presentadores de TV, de padre ruso, madre africana y nacionalidad francesa) que lograron publicar en revistas científicas de alto renombre (2000-2002), galimatías cuánticas sobre lo que sucedió “segundos” antes del Big- Bang, basados en un hábil uso y entrelace de las jergas y suposiciones  cuánticas, que al final fueron calificados de bluff seudo-científico.

O sea, la física cuántica es capaz de darse serios resbalones especulativos, mientras la religión puede darse serios empinamientos especulativos, coincidiendo en el ámbito de la seudo-ciencia.

La física cuántica, la teoría del Big- Bang o del Bing –Crush, igual que el Vedanta hindú ,  nos mantienen en el campo de la incertidumbre (que es un enfoque matemático indispensable para comprender la realidad) al analizar el origen del universo y las leyes por las que funciona. De allì que la afirmación de “creo en Dios” equivale tanto a afirmar “no creo en Dios”, pues se refiere en ambos casos a   una creencia, una actitud, una actividad especulativa y no a una certeza objetiva y ramplona.

Stephen Hawking es uno de los más insignes físicos de nuestro siglo. Ha descubierto que hay un ·”Gran Diseño” en el Universo y que éste tiene un principio y un fin. Pero lo que seguramente necesitamos al respecto es , a la usanza pitagórica, observar, experimentar y analizar ese diseño obra de las leyes del caos y la incertidumbre, para tratar de entenderlo, lo mas que podamos entender y de cierta forma, imaginar y no necesariamente entrar a la discusión si ese diseño es obra del caos o del Dios Caos.

Lo dramático de esta incertidumbre lo podemos vislumbrar con la respuesta a  esta simple pregunta: ¿Has comprobado alguna vez que es la tierra la que gira alrededor del sol y no al revés? ¿ Sabes eso porque conoces como comprobarlo o es que lo repites porque asi te lo  han dicho?

¿Creeremos que no sabemos nada o solo sabremos que no creemos nada?

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