El rostro de Nicaragua que Cristóbal Colon “descubrió” el 12  de septiembre de 1502, fue el de su Costa Caribe. 508 años después, ese rostro Caribe continúa siendo desconocido para la Nicaragua pos colonial. Eso no ha impedido que Nicaragua , como una entidad invasiva, siga colonizando esa región Caribe, aun a costa de destruir y saquear sus recursos naturales y manteniendo en la más primitiva de las pobrezas, a sus pueblos autóctonos.Somos todos responsables de ello.

En ese sentido, la Costa Caribeña sigue padeciendo de una esclavitud regional pues sus recursos y fuerzas son sometidas a explotación y uso, sin retribuirle a sus poblaciones autóctonas, beneficios proporcionales. Las poblaciones mískitas, mayangnas, creoles, reductos garífonas, ramas, mestizos autóctonos, la población total caribeña, son objetivamente marginados y discriminados por esa Nicaragua invasiva y colonialista regional.

Al haber separado a la Costa Caribe en dos regiones, han buscado dividir a sus pueblos autóctonos, entre norte y sur, que se suma a la presión que desde el oeste, avanza inexorablemente contra sus tierras, hacia el este, hacia el mar.

Es irónico que el rostro caribeño de Nicaragua, el único que vio Colon, siga siendo hoy en dia, un rostro desconocido para el resto de esa Nicaragua.