Debido a su bajo nivel de desarrollo y su fenomenología política, Nicaragua es una literal mina de oro para cierto tipo de capital de riesgo: El bajo nivel educativo en Nicaragua y la poca formación técnica de su mano de obra hace que el proceso de trabajo sea poco exigente en herramientas, procesos y tecnologías. En otras palabras, los procesos de trabajo dependen mucho de la fuerza muscular, de la vitalidad de los y las trabajadores y menos de su desarrollo técnico-intelectual y habilidad verbal-numérica (mano de obra simple).

También quiere decir que relativamente, esos procesos de trabajo exigen menos inversión en bienes de capital, en tecnología y en regulaciones ambientales y éticas. En el caso de Nicaragua, las regulaciones ambientales pueden ser hasta rígidas en las letras, los puntos y comas de las leyes y reglamentos regulatorios de las actividades de negocios, pero sumamente flexibles, casuísticas y discrecionales, mediante buenos contactos con ministros, diputados y hasta con el poder ejecutivo.

Esto se suma al hecho práctico, que el gobierno maneja un eficiente y efectivo control sobre las masas trabajadoras y sus expectativas reivindicativas, lo que refleja un consenso social importante, potenciado por el igual consenso de los mismos sectores empresariales criollos, que lo avalan. Recientemente, en la reunión del INCAE, el gobierno hizo alarde de este control, advirtiendo al COSEP (Consejo Superior de la Empresa Privada) sobre la posibilidad de desatar un caos social a un chasquido de sus dedos, si los empresarios no aceptan transar en algunos asuntos. Sus dirigentes sindicales en la reunión, asentían con sus movimientos de cabeza.

Mano de obra simple y barata, poco control ambiental, amplio control reivindicativo, un gobierno-empresario

A la mano de obra simple y barata, pocas regulaciones ambientales, se suma un poder político que actúa simultáneamente como empresario desesperado por impulsar desde el Estado su “acumulación originaria” y como factor de control y manejo sobre las reivindicaciones laborales de los trabajadores. Estos son importantes elementos que ciertos sectores de capital de riesgo toman en cuenta para decidirse a hacer presencia en un país como Nicaragua. Aun con todo, este tipo de capitales exige amplias garantías y especialmente altas tasas de retorno, apuntando a la precariedad institucional y a la poca estabilidad política en ciernes.

Un ejemplo concreto de ello es el hecho que el actual gobierno “izquierdista” del Parque El Carmen, ha aprobado, casi en silencio, amplias concesiones mineras, especialmente para la extracción de oro, plata y otros metales, a favor de inversionistas canadienses, entusiasmados por la tendencia de crecimiento de los precios mundiales de estos metales, con estimaciones de hasta USD1,500 dólares usamericanos la onza para 2011 de acuerdo a reportes del Bank of America Merrill Lynch. Las inversiones en oro, adicionalmente, son una medida de protección contra crisis financieras monetarias del dólar usaamericano y neutralizarían eventuales encarecimientos del barril del petróleo.

Distribucion del “Cinturon de oro” centroamericano y las minas de explotacion principales

En Centroamérica, mientras Costa Rica y El Salvador, a pesar de sus posibilidades, cierran sus puertas a estas inversiones (Guatemala y Honduras aun lo están valorando), fundamentalmente por los costos ambientales y sociales que hay que pagar, Nicaragua, a la par de Panamá, se ha aprestado diligentemente a aprobar este tipo de inversiones. Por eso, Panamá y especialmente Nicaragua por las características antes dichas, se vuelven de pronto, atractivos para ciertos inversionistas.

Costa Rica: un “NO” rotundo a nuevas concesiones

En el caso de Costa Rica, no obstante las perspectivas de mercado, en una de sus primeras decisiones y en Consejo de Gobierno del 8 de mayo recién pasado, la presidenta Laura Chinchilla firmó un decreto de moratoria nacional a la minería de oro a cielo abierto y subterráneo, por tiempo indefinido, decisión entendida como un NO INDEFINIDO a la exploración, explotación, y el beneficio de los materiales extraídos utilizando cianuro o mercurio, “tecnologías” de viejo y amplio uso en Nicaragua. Obviamente, una decisión de ese nivel de impacto tiene que ver con tener a mano un portafolio de opciones diferentes de inversión y generación de empleo que compensan el costo de oportunidad de tan drástica medida. (Hay que anotar que el decreto de Chinchilla, sin embargo, no afecta a concesiones ticas ya hechas, por ejemplo, a la Infinito Golden de Canadá en la Mina Las Crucitas, cuyo efecto ambiental repercutirá mayormente en la cuenca del Río San Juan de Nicaragua).

El Salvador: Crímenes y No firma a nuevas concesiones

 En El Salvador, el gobierno izquierdista de Mauricio Funes se ha resistido a firmar nuevas concesiones a este tipo de minería. Anteriormente, el Presidente Saca ya había tomado decisiones drásticas como el cierre de la Mina El Dorado (1.1 millones de onzas oro, declaradas como potencial por la propia empresa), de la canadiense Pacific Rim, que atizó medidas criminales contra luchadores comunales y hasta asesinatos de ecologistas de Cabañas, que apoyaban y demandaban el cierre de operaciones. La Ley de Minería de El Salvador obligaba a pagar nada mas el 2% de sus ganancias como carga fiscal, mientras sus operaciones de cielo abierto provocaban enormes daños a las comunidades aledañas.

La empresa, que demandó al gobierno por daños y prejuicios, estuvo involucrada en el secado de afluentes de San Isidro y fue mencionada en el asesinato de los activistas ecologistas, investigación que aun no ha concluido en El Salvador.

Guatemala y Honduras

En Guatemala, han habido tensiones fuertes entre grupos ambientalistas y comunidades con el gobierno, este último, proclive a abrir las puertas a la minería extranjera. Mientras la Comisión de Derechos Humanos de la OEA en un informe ad-hoc dado a conocer el 21 de mayo del corriente, recomendó el cierre inmediato de la Mina Marlin para prevenir mayores daños ambientales y humanos, el presidente Alvaro Colom Argueta se ha opuesto a decretar esta medida cautelar. Marlin extrae oro y plata de las minas San Miguel Ixtahuacan y Sicapaca, San Marcos.

 En Honduras, se prepara una Ley que fundamentalmente establece precios y tarifas según el tipo y área de concesión, así como recargas de impuestos a favor de las localidades involucradas. De todas formas, ha sido criticada por inversionistas canadienses y europeos. De hecho, ambos países, Guatemala y  Honduras, tienen en proceso, proyectos de leyes que reducirán las posibilidades de las entradas de inversionistas de las minerías de cielo abierto.

Así que en la región centroamericana, solamente el pragmático presidente panameño Ricardo Martinelli ha demostrado su disposición a ampliar las explotaciones de cobre a favor de la Inmet Mining Corp. (Canadá), con inversiones de hasta USD5 mil millones de dólares, y el no menos pragmático presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que parece razonar de la misma manera que el neoliberal Martinelli, pero buscando el oro.

La “Dorada” Nicaragua

Gobierno, inversionista y Ex cardenal, inaugurando la minería de cielo abierto en Nicaragua

Ortega, oriundo de la Libertad, junto al también nacido en la localidad, el ex cardenal Obando y Bravo, se encargaron de inaugurar y bendecir personalmente el 12 de mayo 2010, el reinicio de las operaciones de minas de cielo abierto de la canadiense B2Gold Corp., concesionaria canadiense recién instalada a mediados del 2009 en Nicaragua.

Así que no es de extrañar que la huelga obrera decretada en octubre de ese mismo año por el sindicato “Pedro Roque Blandón”, (que afiliaba al 46 por ciento de los trabajadores de la Mina El Limón), fuese declarada ilegal por el sandinista Ministerio del Trabajo. En esa ocasión, el anuncio del cese de huelga subió el precio de la acción de la B2Gold en USC 0.9 (dólares canadienses).

La B2Gold Corp. (B2Gold)

 Esta una firma con base en Vancouver, Canadá. Tiene concesiones en Colombia, Costa Rica, Nicaragua y Rusia. En nuestro país, opera las minas de Orosí (antes La Libertad en Santo Domingo, Chontales ) y la Mina El Limón (en el departamento de León), adquiridas de la Central Sun Mining Inc. (Central Sun), que cayó en desgracias financieras en el 2008.

Según Bloomberg.com, Central Sun vendió sus derechos a la B2Gold Corp. en USD53.7 millones de dólares. La empresa estima la extracción de oro en sus dos minas (Orosí-antes La Libertad-y El Limón) en 120-130 mil onzas en lo que va del 2010. En enero del 2010 la empresa produjo su primer lingote de oro nicaragüense.

En declaraciones a la periodista Lucía Navas de La Prensa de Nicaragua (17 mayo 2010), Clive Johnson, presidente de la B2Gold Corp., complacido de haber contado con el Presidente Ortega en el acto inaugural, expresó que “ tras la inversión de $70 millones realizada para reabrir la mina La Libertad, las expectativas de retorno sobre la inversión son muy buenas” puesto que solo en el primer año calculaban ventas en el orden de los USD100 millones de dólares usaamericanos. El mismo Johnson aclaró que la vida útil rentable mínima de la Mina La Libertad es de unos 21 años. La concesión del gobierno de Ortega a esta empresa, es de 25 años, lo que arroja un estimado de casi 3 millones de onzas para esta mina y una cantidad similar para la Mina El Limón.

Buena parte de estas extracciones son con el sistema “cielo abierto”, que en realidad debería llamarse “tierra y subsuelo arrasados”. Y las reservas acuíferas son unos de los recursos vitales en ser afectados por estos bruscos cambios y contaminaciones ambientales.

Las venas abiertas de Nicaragua

 En la minería de cielo abierto, la “técnica” de la B2Gold Corp y otras empresas mineras, se emplea maquinaria de mayor tamaño y peso, sin consideraciones de los efectos de su tonelaje sobre suelo y subsuelo, porque de eso se trata, de destruirlos, molerlos, pulverizarlos y desechar a un lado aquello que no sea oro o plata. Los costos de inicio son bajos o casi nulos, igual que el transporte. Permite una mejor detección de venas, capas, filones. La empresa no gasta en sistema de ventilación para los trabajadores, pues se actúa siempre en la superficie del terreno. No hay gastos eléctricos pues no hay nada que alumbrar, se hace a la luz del día. Los explosivos a utilizar pueden ser más potentes, mejor localizados y con menos medidas de seguridad que cuando se usan subterráneamente. Los problemas de higiene laboral disminuyen al mínimo. Sin embargo, exige ocupar e ir utilizando grandes extensiones de terrenos que al ser privados de sus suelos agrícolas y hasta de su estructura, quedan inhabilitados para cualquier tipo de uso productivo, ni siquiera construcciones. Es inmensa la cantidad de contaminación por polvo, ruido, explosiones, movimientos de maquinarias y el uso y desecho de cianuro y mercurio en la extracción del oro o plata, cuya víctima inmediata son los acuíferos cercanos.

 Otras minas concesionadas en Nicaragua

 En mayo de 2009, el gobierno “izquierdista” de Managua firmó a favor de la Condor Resources una ampliación (Santa Bárbara) de 25,600 hectáreas (16 kilómetros cuadrados) a la anterior denominada Concesión Cacao o antigua Mina La India, con un potencial estimado en 1.2. millones de onzas oro. Esta empresa, también canadiense, ha obtenido una concesión para explotar oro en el propio Cerro Quiroz en La Libertad u Orosí, muy cerca del área de la B2 Golden Corp. y del área de trabajo de una pequeña cooperativa artesanal que extrae oro (estiman unas 14,000 onzas) cerca del Cerro desde 1980. Cóndor estima un potencial de 500,000 onzas de oro en el Cerro Quiroz.

La misma B2Gold Corp. ha expresado su interés en las propiedades de Trevol, en Zelaya Norte (Región Autónoma del Atlántico Norte), cerca de Puerto Cabezas y San Pedro, donde ya han adelantado trabajos exploratorios. La otra área de su interés está en Pavón, en Waslala (ver La Prensa citada).

En febrero del 2010, la empresa Infinito Gold Ltd. anunció haber logrado la concesión del Zungano, cerca del Rio Chachagua, en Quilalí, Nueva Segovia, exploración minera en 25,000 hectáreas a 10 kilómetros de la antigua e histórica Mina de San Albino, donde Sandino inició su lucha, precisamente, contra la intervención “americana”.

La Infinito Gold recibió el endoso supuestamente de la Rio Coco Mining Co., que la había obtenido desde 1962 y acordó invertir casi USD5 millones de dólares usaamericanos en las exploraciones, dejando al dueño original, si todo va bien, la opción de recibir 1.5% de las ventas de oro, hasta un máximo acumulado de USD10 millones de dólares. Ninguna organización comunal ni ambientalista ha protestado este mercado de concesiones en Nueva Segovia, bajo el ojo paternal del gobierno sandinista, a pesar que los reportes técnicos iniciales dan cuenta que una buena parte de la cuenca del Rio Chachagua será afectada por ser parte del área de explotación y especialmente en la mera base del Cerro Chachagua, donde afloran mineralizaciones de pirita, pirotita (sulfurados de hierro, magnetizados), calcopirita (sulfurados de cobre), usualmente correlacionados con la presencia de oro. El cerro Chachagua y su relación con el afluente del Rio del mismo nombre, pasara a la historia.

Igualmente, la CA Goldfields Inc. de Canadá, ha anunciado que está estudiando la posibilidad de adquirir la propiedad “ La Curva” cercana al área concesional de “Hemco Nicaraguan Concession”, en Bonanza, Costa Caribe, estimulada por las perspectivas de mercado del oro para los próximos 10 años y los bajos costos extractivos en Nicaragua. En un área de unas 800 hectáreas que no han sido explotadas ni por los productores artesanales e indígenas, estimaciones preliminares indican un aprovechamiento de hasta un 60% de esa extensión.

“No hay impactos ambientales, dijo Carlos Zarruck, Director de Minas”…y ya

 Y una sentencia de ese tipo (Ver el Portal El Pueblo Presidentel, 12 de mayo 2010), viniendo de ese tipo de funcionarios, es más que una ley en la Nicaragua Dorada, que se suma a la posterior sentencia del Ministerio del Trabajo a los trabajadores mineros de la B2 Golden Corp.: “su huelga es ilegal”…y ya.

La B2 Golden Corp.en Nicaragua, promete verbalmente reponer el suelo vegetal y sembrar el doble de árboles que haya destruido la explotación minera de cielo abierto. Esta factibilidad técnica tendría que probarse. Pero no dice nada del efecto de los químicos de persistencia usados en el proceso como el cianuro y el mercurio. Recordemos que en el triángulo minero de la Costa Caribe, uno de los ríos contaminados por las actividades mineras se ha pasado a llamar “Río Cianuro”. Los pobladores de Las Minas no se atreven a comer pescados de ese río, porque una de las pocas especies, al parecer ha mutado y presenta un aspecto “feroz”. Está comprobado que animales como vacas o terneros que abrevan en esas aguas, perecen casi inmediatamente, aunque no hay estudios técnicos ambientales al respecto.

El gobierno sandinista, entusiasmado, espera que las exportaciones nacionales de oro y plata derivadas de esta carrera de concesiones al margen de cualquier consideración jurídica, social o ambiental, lleguen a alcanzar al menos el tercer puesto en el valor de exportaciones en el presente 2010. Puede ser un buen argumento electoral.

Libertad no, Oro..sí

 

Para finalizar en esta nota, solamente una observación: ¿No les dice nada la manera apática, en esta lectura, en la que hemos recibido el anuncio de la B2 Golden Corp. que ha decidido cambiar el nombre de ese poblado y esa mina histórica de Chontales, que se llamaba “La Libertad” y ahora Clive Johnson y su empresa han denominado “Oro-sí”?

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