Asesinado en su labor docente

A las 4:15 pm del 23 de marzo del año 2010, en el Instituto San José del Pedregal, en Tegucigalpa, Honduras, fue asesinado José Manuel Flores Arguijo, reconocido dirigente gremial del magisterio,  miembro fundador del Partido Socialista Centroamericano (PSOCA) y columnista del Diario La Tribuna de Honduras.

En un confuso incidente en las instalaciones del Colegio, al cierre del recreo, fue atacado y acribillado por varios sujetos encapuchados que habían incursionado en su interior, mientras él cumplía con su labor de profesor consejero del Instituto San José del Pedregal. José Manuel Flores Arguijo en el año 1999, fue miembro de la Junta Directiva Central del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (COPEMH), el más importante sindicato magisterial de Honduras. Era muy conocido entre el gremio magisterial y  la izquierda hondureña.

Este frío asesinato es  la continuidad de una campaña de crímenes selectivos contra dirigentes sindicales y populares agrupados en el Frente Nacional de Resistencia contra el golpe de Estado en Honduras, lo que prueba que las fuerzas que lo impulsaron, siguen su labor represiva y violenta.

Las fuerzas magisteriales en Honduras han tenido un peso histórico muy relevante y tuvieron un fuerte protagonismo en la resistencia popular contra el golpe de Estado que derrocó a Zelaya.  El asesinato del dirigente José Manuel Flores Arguijo, además de una pasada de cuenta política, busca desmoralizar al gremio docente hondureño y a los trabajadores universitarios, agrupados en SITRAUNAH y ADEUNAH, que luchan por contra la crisis de la universidad, por mejores condiciones salariales y de trabajo.

El Partido Socialista Centroamericano (PSOCA), donde militaba José Manuel, ha llamado a la izquierda de Honduras, a los sindicatos y organizaciones sindicales de Centroamérica, Latinoamérica y el mundo, a condenar este tipo de asesinato selectivo, a exigirle al gobierno de Porfirio Lobo el esclarecimiento de este asesinato, y de todos los otros ocurridos en el periodo reciente, castigando a los culpables.

Porfirio Lobo tiene una gran responsabilidad ante este tipo de sucesos: electo en medio del remolino golpista, la única manera de legitimar su mandato ante el pueblo hondureño y ante la comunidad internacional es: echando a andar una Comisión de la Verdad que investigue y castigue los crímenes y asesinatos de los golpistas, determine a los violadores de los preceptos constitucionales en el derrocamiento de Zelaya (incluyendo al mismo Zelaya), e identifique y castigue a los culpables de los crímenes políticos y gremiales en lo que va de su periodo presidencial. Lo inmediato es su responsabilidad de detener todo tipo de represión anti popular en Honduras, !que no se siga el derramamiento de sangre!

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